“Grupillos”

Publicado en Entrevista

Foto Reimy Libro

Publicado en fecha junio 13, 2010

Reymi Ferreira demuestra cómo las logias dañaron a Santa Cruz

En 1994, Reymi Ferreira publicó el primer libro sobre “Las Logias en Santa Cruz”. Probó su existencia, influencia e ilegalidades. Hoy reabre el debate. Demuestra qué hicieron estos grupos hasta el 2010 para postergar el desarrollo social y aniquilar el protagonismo cruceño en la política nacional. Atribuye a los sub 40 de los Caballeros del Oriente la responsabilidad de financiar al grupo terrorista de Eduardo Rósza y cómo ese accionar es utilizado por el centralismo para estigmatizar a Santa Cruz.
Sentado detrás de su escritorio del Rectorado de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Ferreira abre espacio para recibirnos. Termina de dar instrucciones a sus asistentes, que lo inundan con documentos, recordatorios de reuniones y la llegada de más libros de la segunda parte (1994-2010) “Las Logias en Santa Cruz”.
Con las mangas de la camisa remangadas, un jean desgastado y mocasines negros, Ferreira dirige sus pasos hacia un sillón de su oficina para hablar sobre su última obra. Sonriente, sabe del éxito, la polémica que provoca la publicación y consecuencias de hablar de lo que muchos prefieren no hablar.
¿Se animaba a publicar su segundo libro cuando la lucha por la autonomía estaba en la cresta de la ola?
No había necesidad porque en ese momento los errores no eran tan evidentes. La línea de la autonomía estaba bien planteada, pacífica, legítima, encarnaba un sentimiento regional transclasista. Además de democrática y legítima era una lucha coordinada. Participaban todas las alcaldías masistas y no masistas, la Prefectura, la Universidad y otras instituciones.
Cuando se torna violenta, toman decisiones, típico de ellos (logieros), a espaldas de todos y hablan a nombre de todos, pero deciden sólo ellos. Cuando empieza a tener un carácter conspirativo político partidario para dañar al gobierno y apoyar una candidatura de quien sea, ahí ya no podemos estar. Empezamos a notar el trabajo de estos grupos. Sabíamos que no desaparecieron, atenuaron su acción, habían desmantelado su estructura agresiva y la reflotan por la polarización. Entonces el quedarnos callados al ver un fenómeno así y no hacer nada, era irresponsable.
Teníamos previsto reeditar el primer libro. Le dimos vueltas por falta de tiempo y decidimos publicar la reedición. Al hacer las correcciones dijimos porqué no hacer otro libro que va del 94 al 2010. Lo postergamos hasta que pasen las elecciones porque nuestro fin siempre es académico. No es político ni protagónico. No busco ser candidato ni seré candidato a nada. No me gusta la política. Estoy en el mundo académico. A riesgo de que sigamos retrocediendo.
¿Intentaron enjuiciarlo o lo amenazaron después del primer libro?
En 1994 tuvimos indirectamente acciones de Sergas que fue afectada por las denuncias que hicimos y por nuestra acción en el Concejo Municipal. Nos retractamos porque un soldado que da un paso al costado, puede volver al campo de batalla.
¿Qué pasa cuando se cruza con Jorge Landívar, Carlos Dabdoub, Germán Antelo Vaca, Freddy Terrazas y otros citados por usted como logieros. Se sintieron agraviados?.
Con todos ellos, por lo menos, nos conocemos. No sé si tenemos, en algunos casos, amistad. No hay ningún tipo de rencor personal. No es un problema personal, ellos lo saben. La lucha es de ideas, no de personas. Por suerte, entiendo, que tenemos relaciones aceptables.
¿Qué reacciones tuvo sobre el segundo libro, le dijeron traidor, masista?
Más bien no. Una mínima y ridícula cantidad de personas siguen con el cliché y no leyeron el libro, pero si lo leen cambian de opinión porque se dan cuenta que no soy masista, que no le estamos haciendo un favor al gobierno. Si se dan cuenta y leen entrelíneas estamos planteando una reflexión de la élite por el bien de la propia élite, por lo menos si quiere subsistir.
La publicación no busca favorecer a nadie ni perjudicar a nadie. Busca abrir el debate y la reconstitución de una dirección porque toda sociedad necesita una élite porque es la minoría creativa que dirige una sociedad, pero una democratización de esa élite y una ampliación de su visión de medieval a moderna, democrática y pluralista que eso sí sería un dolor de cabeza para el gobierno.
Imagínese una élite pensante, democrática, pluralista, con un discurso coherente, lo que podría significar para el gobierno; pero qué plato tiene servido en la mesa, los que están ahí.. qué más quiere el gobierno, para qué necesita hacer política si lo que hacen son payasadas.
Casi no he tenido reacciones en contra del libro. Cuando hablo de ellos les digo grupillos, grupo de pillos.
En su primer libro dijo que las logias sólo tienen experiencia de consejeros de una cooperativa. ¿Avanzaron en la última década?
Se han expandido más allá de los círculos corporativos. Están en círculos empresariales, gremiales, pero con muy poca experiencia política. Eso no se les puede imputar por negligencia porque Santa Cruz siempre ha estado al margen de la actividad política central. Evidentemente hay menos escuela, es una realidad objetiva.
Pero hay otros espacios donde se puede hacer política, el municipio, la Universidad, los sindicatos, pero esta élite no se ha nutrido de esos sectores, sino de los grupos empresariales.
Los círculos y estructuras están en fraternidades, comparsas, grupillos de amigos en la estructura medieval que hay en Santa Cruz, en lo social. Ese es su caldo de cultivo. De ahí vienen sus tertulias, sus especulaciones políticas y no pasan de ahí. A no ser cuando se las lleva al plano de los intereses económicos, en las que, me imagino, trascienden de ese nivel.
Los empresarios han hecho acción política directa de gestión de sus intereses económicos a través de la política. Ese es el gran drama. En todos los países democráticos con desarrollo, la gestión política se deja a operadores políticos. Aquí hubo gestión política directa de los empresarios que, como parte de su actividad empresarial o social, han hecho uso de la política.
¿Los logieros admiten que son logieros? Hace algunas semanas, Wálter “Chichi“ Castedo, acusado de ser el Mallete mayor de los Caballeros del Oriente, dijo que “las logias son parte del romanticismo”.
La inmensa mayoría lo admite ahora y son orgullosos de pertenecer a las logias. Hay gente que no lo hace, porque socialmente ser miembro de una logia no está bien visto, descubre una configuración del poder subterráneo a espaldas de la gente.
Aunque algunos expresan su orgullo, no creo que sea un orgullo saber que uno está construyendo poder, manipulando poder, desarrollando poder y reproduciendo poder a espaldas de la gente. Es como decir soy un mafia porque, para mí, decir logia es decir mafia y de eso trata el libro.
¿Qué empresas privadas además de Sergas son parte o fruto de las logias?
Sergas, Teledata, Metalcruz, Dober son algunas empresas que han hecho y hacen negocios. Empresas de hermanos de las logias que prestaban servicios a las cooperativas.
Sergas era una empresa trucha que con plata de Yacimientos y del Estado usufructuó de la distribución del gas domiciliario durante 20 años y después constituirse con dos mil dólares.
La división de las logias en 1982 surge por la postura en los Caballeros del Oriente por beneficiar no sólo a la causa oriental, sino al mismo oriental. ¿Por qué?
Esa era la premisa. La logia Toborochi, que nace de la división de los Caballeros del Oriente, tiene posiciones principistas, idealistas, no ven la parte económica como objetivo central. A diferencia de la logia Caballeros del Oriente que vio negocio en la posibilidad de obtener poder económico atrás de las organizaciones.
Un cuestionamiento a esa actitud pragmática materialista hace que un grupo de la logia Caballeros del Oriente se convierta en la logia Gran Grigotá o Toborochi, que funciona con la fachada legal de Fraternidad Toborochi, pero es la logia Toborochi.
¿Cuál es la institucionalidad cruceña? ¿Quiénes o qué organizaciones la conforman?, ¿están incluidas las logias?
Es el conjunto de instituciones formales e informales que cultivan el mito del cruceñismo. El Comité Cívico, el primero, las cooperativas, los colegios profesionales, la Cámara de Industria y Comercio, la Cámara Agropecuaria del Oriente y organizaciones como la Federación de Fraternidades. Esas son las formales. Informalmente habría que tomar a las logias como parte de esa institucionalidad como un poder real y a veces determinante.
¿Desaparecerá el control social de las logias a las clases medias a través de las fraternidades, comparsas, cooperativas y los círculos profesionales?
Está muy debilitado. En el 94 tuvieron la fuerza para tumbar al alcalde Percy Fernández. Hace unos años tumbaron al prefecto Carlos Hugo Molina. Hoy ya no tienen fuerza. Creían que con la experiencia de tumbar un Alcalde y un Prefecto podían derrocar a un Presidente el 2008 o conspirar contra él con grupos externos y han fracasado rotundamente.
Lo único que les queda, incluso eso ya está desacreditado, es forjar listas de traidores y anticruceños. El que no está con ellos es un anticruceño. Ellos son absolutos dueños de la verdad, el que no piensa como ellos es un traidor y forman listas de traidores y dan muerte civil; pero eso se acabó. La gente se ríe de eso. La inmensa mayoría empieza a darse cuenta que  hemos estado con los ojos vendados al servicio de estos grupitos y van a terminar siendo lo que son, un grupito.
¿Hugo Banzer y Johnny Fernández protegieron a las logias, cómo lo hicieron?
En el 97 hubo un importante movimiento de socios de Cotas que desde las bases exigió acabar con las irregularidades de estos grupos a través de la fundación Nova, Teledata, de la serie de actos irracionales, millonarias pérdidas y lo que ocurrió con la Nec de Brasil. Esto generó un movimiento impresionante que en diciembre, en una asamblea, 20 mil socios le pidieron la renuncia del entonces presidente de Cotas, Luis del Río.
Se instalaron auditorías, pero la protección del gobierno de Hugo Banzer Suárez, en ese momento, y la movilización de la gente del alcalde, de ese tiempo, Johnny Fernández, en la asamblea que sin ser socia aparecía, le dieron la fuerza y el respaldo para no caer.
Fue el momento que más cerca estuvo la sociedad civil cruceña, desde su propia perspectiva, sin intervención de fuerzas externas, de resolver este tema de las logias.
¿Después de esa batalla, los impulsores de ese movimiento, identificados como los chompa rojas, llegaron a un pacto de no agresión con las logias para encarar la lucha por la autonomía?
El movimiento de socios de Cotas desinfló un poco las ínfulas de las logias. Comenzaron a cambiar porque sabían que en el futuro no tendrían ni a Banzer ni a Johnny que las protejan. Frente a tantas irregularidades intentaron tibios cambios y reacomodos, orientados a mayor transparencia, apertura y aplacaron la tensión; pero luego vino la polarización política y las posiciones extremas. Las fuerzas críticas optaron por irse con el gobierno o con “la posición de todos los cruceños”.
Es imposible, como cruceño, no apoyar la autonomía. Es un ideario de medio milenio, 450 años que Santa Cruz ha tenido, desde Diego de Mendoza, una posición de autogobierno, no de secesión, de autonomía o federalismo. Es una tradición de Diego de Mendoza, Andrés Ibáñez que nos afecta a todos, es extraclasista.
Pasa como los palestinos, desde el último de los empresarios hasta el último de los obreros primero es palestino frente al israelita, y lo mismo el israelita ante el palestino.
En ese proceso de identidad frente a una reivindicación regional compartida, monopolizado por la derecha, lamentablemente, por los errores de la izquierda y del propio gobierno, pasó a segundo plano las contradicciones internas y se planteó la lucha por la autonomía. La mayoría del pueblo estuvo a favor, 70 u 80%.
La demanda de autonomía era un movimiento democrático, masivo y popular. Los cabildos eran pacíficos con música de taquiraris en las calles, mucha gente lo apoyaba. Veíamos la manipulación interesada, pero incluso era secundario; tomando en cuenta el fin mayor, lograr más espacio de decisión a nivel de regiones.
Luego el gobierno lo aceptó con intermediaciones y algunos recortes, pero al final lo admitió por la legitimidad del pedido.
¿Qué daños causan las logias a Santa Cruz?
En la hegemonía de la dirección de este movimiento del Comité Cívico, donde las logias mandan, dejan filtrar su ideología ultraconservadora, regionalista y, en algunos casos, un sector radical hasta secesionistas. Ellas, de alguna u otra forma, se hacen tomar medidas desacertadas Conducen a una posición más irracional y la agenda cívica se convirtió en partidaria, política, derechista y, lo más grave, más violenta.
Esa violencia llegó a actitudes fascistas. Querían destruir el edificio de la Policía, usan personas con discapacidad, pegan a un policía en el Comité Cívico que fue a parlamentar solito, ni en la guerra se hace eso. Seis valientes contra un hombre en el suelo, impresionante, todo a nombre de Santa Cruz.
En la calle, al que tenía pinta de colla se le pegaba; es masista decían. Al que opinaba diferente lo declaraban traidor, lo abofeteaban, lo cercaban. Un ex ministro (Ric)tuvo que disfrazarse de policía y escapar, lo querían linchar.
Toman instituciones públicas. Es una actitud salvaje, incendian, destruyen. Durante una semana no hay autoridad ni Dios, ni ley. Y lo más grave, empiezan a traer gente mercenaria de afuera.
A partir de ahí, el tema de las logias vuelve a ser importante porque es el daño que hace la élite a la región y a la democracia. No se puede luchar por la democracia cuando uno es portador de actitudes antidemocráticas. Las logias son excluyentes en lo económico  y social a diferencia de los movimientos sociales, que tienen un discurso corporativo, en muchos casos, políticamente antidemocrático e intolerante, pero las logias son económicamente excluyentes y los movimientos sociales son incluyentes, participativos, integradores, buscan justicia social en un país con 70 por ciento de pobres.
Los cruceños que nos consideramos democráticos, creo que mucha gente de todos los sectores, incluso de la élite, se dio cuenta que esto no puede seguir así. Hay que abrir el debate y uno de los ingredientes, no el único, es que estos grupos manejan un poder hace 30 años.
¿Los logieros tienen relación con el gobierno?
Han tenido apoyo económico. Extraoficialmente sé que para la campaña municipal y gobernación dan algún recurso y tienen acercamientos, reuniones con el vicepresidente Alvaro García Linera, con las cooperativas, especialmente.
Está bien que el gobierno se reúna con ellos porque, logias o no, cooperativas o no, son parte de la sociedad y tienen que reunirse. Algunos han pactado con el gobierno, es indiscutible. Nadie les dice traidores porque son empresarios, se llevan muy bien; ya no abren su boca. ¿Por qué será que son tan pobres las movilizaciones?  No hay plata para un cabildo. Medio millón de dólares que nadie pone.
¿Quiénes lo apoyaron para llegar al Rectorado?
Tuve apoyo desde la izquierda hasta la derecha. Saúl Avalos nos apoyó abiertamente como persona porque era compañero de la FUL. Germán Antelo Vaca, amigo de muchos años. Algunos empresarios abiertamente, lo que queda del MIR y el MNR. Básicamente relaciones de amistad. Hemos tenido apoyo sin ningún tipo de condicionamientos. Cuando alguno quiso pasarnos la factura, le recordamos que el compromiso era trabajar por la Universidad, no partidizarla. No es una fuente de empleo ni mucho menos.
¿Está con los dos lados?
No tenemos porque estar con un lado o con el otro porque la Universidad es plural. Trato de tener una posición equilibrada y ser objetivo. En algunos casos la oposición tiene razón como ahora que el gobierno quiere dejar a los gobernadores en el camino. No me parece que una Ley Transitoria tenga tanta importancia en  el tema de las inhabilitaciones, está pensada como para dejar en el camino a los gobernadores y eso burla al voto.
Hay más coincidencia con el gobierno. Eso no quiere decir que somos enemigos con posiciones regionales. La vida no es blanco y negro, la vida es más que eso.

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