Nacen trillizos

Publicado en Reportaje

Trillisos 1 copy

Publicado en fecha julio 14, 2010

La ciudad del Illimani da a luz a su obra más emblemática de la última década.

La Paz es una ciudad difícil, imposible. Es eso lo que la hace única, distinta… Cuando el conquistador Alonso de Mendoza inauguró esta historia no imaginó los desafíos que tendrían que superar quienes se atrevan a habitar en ella. La construcción de los Puentes Trillizos es la más moderna de las respuestas al reto de sobrevivir a una topografía cuyas interminables caídas dan tan pocas planicies de respiro.
En la actualidad, llegar desde el barrio Cuarto Centenario hasta Sopocachi demanda de un viaje de más de 30 minutos en movilidad pequeña. Claro, es necesario pasar por Alto Obrajes, luego Obrajes, tomar la Costanera, la primera parte de la Kantutani, trepar la Mario Mercado y luego empalmar a Sopocachi. El cálculo no toma en cuenta posibles tramos congestionados en el trayecto.
Entre un barrio y otro hay menos de un kilómetro de línea vista. El problema son los tres abismos que hay en medio. Los puentes permiten saltarlos cómodamente, permitiendo abreviar ese recorrido a menos de tres minutos. Para lograrlo, han sido construidas columnas de hasta 40 metros, las cuales sostienen las plataformas gracias a obenques o cuerdas gruesas, especialmente construidas para la obra.
No es la primera vez que La Paz intenta resolver sus problemas viales a través de puentes colgantes. El de “Las Américas” -inaugurado a comienzos de los 90- mostró el camino. La ciudad de las montañas encontró entonces que las plataformas artificiales no sólo le permiten acortar distancias, mejor aún: descongestionar sus siempre coaguladas arterias.
Se estima que, durante las horas pico, 1.576 vehículos por hora atravesarán las cuatro vías del puente central, el que une los barrios de Miraflores y San Jorge. Unos cuantos menos lo harán por el que conecta Cuarto Centenario con Miraflores y muchos menos entre San Jorge y Sopocachi. Puestos en fila, fácilmente unos cinco kilómetros de vehículos que tendrán cuatro nuevas posibilidades para irse con la trancadera a otra parte.
La solución no es nada barata. El financiamiento principal para la obra salió de la chequera de la Corporación Andina de Fomento (CAF), que otorgó un crédito de 19,3 millones de dólares. El favor no fue gratuito. La administración del Gobierno Municipal saneó los números en rojo que tenía el municipio hace nada más una década y recuperó su capacidad de endeudamiento. La Paz es una ciudad difícil y cuesta mucho hacerla posible. Eso es lo que la hace única, distinta…

Comparte este articulo

No Comments

Comments for Nacen trillizos are now closed.