Fassil da lecciones de microfinanzas

Publicado en Economía, Finanzas

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Publicado en fecha noviembre 03, 2010

Ex accionistas y ejecutivos del Banco Santa Cruz tomaron el control de la microfinanciera. En cuatro años creció casi 10 veces. Está en la lista de las entidades de mayor crecimiento de América Latina.

En sólo cuatro años y con nuevos accionistas, el Fondo Financiero Privado Fassil creció en casi 10 veces al pasar de 15 a 139 millones de dólares el tamaño de sus activos; su cartera crediticia pasó de 12 a 75 millones de dólares; sus depósitos se incrementaron en 10 veces al pasar de 11 a 118 millones de dólares; su morosidad es hoy de apenas el 0,09%, la más baja del todo el sistema financiero boliviano; y en poco tiempo expandió su puntos de atención al cliente de 16 a 77. Estos y otros indicadores llevaron a que Fassil ocupe los primeros lugares entre las microfinancieras de mayor crecimiento del Ranking “Microfinanzas Américas: Las 100 mejores” de América Latina y el Caribe. Sin duda que existen muchas lecciones que aprender.
“Ha sido un proceso crecimiento intensivo, sano, donde privilegiamos la calidad. Sabíamos qué teníamos que hacer y al mismo tiempo fuimos conscientes que no resultaría fácil porque nuestro objetivo es ser líderes en microfinanzas. Hasta acá ya dimos pasos importantes”, afirma Ricardo Mertens Olmos, presidente del directorio al evaluar el fenómeno Fassil.
Mertens, de amplia trayectoria en el mercado financiero boliviano, explica que estas transformaciones son el resultado de una combinación de capacidad gerencial, inyección de capital y una visión moderna de intermediación financiera.

LA CORTA HISTORIA DE FASSIL
El Fondo Financiero Fassil fue creado a mediados de 1996 en medio de una coyuntura económica favorable que impulsó de manera desmesurada el crédito, sobre todo el de consumo. Tras el fuerte crecimiento de los primeros años, la entidad fue afectada por el arribo de la crisis económica de 1999 que frenó el crecimiento de la economía y puso fin al boom del crédito de consumo.
Con indicadores  afectados, Fassil fue objeto de sucesivas reestructuraciones que no lograron revertir el achicamiento del negocio. El cambio sustancial se produjo a fines de 2006 con la incorporación de Santa Cruz de la Sierra Financial Group como nuevo accionista con una cuota de participación inicial del 33%.
El nuevo socio -formado por ex accionistas y ex ejecutivos del Banco Santa Cruz- arribó con el objetivo claro de crear una estructura accionaria sólida y un plantel administrativo profesional que permitan conseguir un crecimiento prudente pero acelerado de los activos, productos y servicios de Fassil, de manera que faciliten nuevas y mayores capitalizaciones, además de una futura transformación en banco especializado en microfinanzas.
¿Cómo hacer con una entidad pequeña, con activos inferiores a los 20 millones de dólares y un patrimonio de casi 1,5 millones de dólares? La misión parecía imposible. “Fassil tenía personal con mucha experiencia en este nicho de mercado y una buena tecnología de microcrédito que -sin embargo- requería mejoras. Esos eran sus mayores valores. Lo que hicimos fue inyectarle capacidad de gestión, mucho capital y un concepto de banca moderna”, recuerda Mertens, ex gerente de Finanzas del Banco Santa Cruz.

LA TRANSFORMACIÓN
En poco tiempo, Fassil fue objeto de un proceso de reestructuración profunda que  representó cambios a nivel de personal, la reducción de gastos administrativos, el sacrificio de costos financieros para crecer en la captación de depósitos. La posición patrimonial de poco más de un millón de dólares fue fortalecida con contantes incrementos de capital que hoy superan los 11,4 millones de dólares. Inicialmente la plantilla fue reducida a menos de 200 funcionarios para luego ser triplicada.
La política de administración concentrada en la calidad de activos fue arrojando resultados positivos que tradujeron en el incremento continuo de la liquidez, la reducción de los índices de morosidad a casi cero, altos niveles de previsión y solvencia. A su vez, los poco más 15.000 clientes prestatarios y depositantes que tenía la entidad hace cuatro años se fue incrementando hasta sumar hoy casi 70.000 clientes.
De contar con sólo siete agencias y sucursales, concentradas esencialmente en la urbe cruceña, Fassil ingresó a un proceso de expansión para llevar sus servicios a las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba, Quillacollo, Camiri, Warnes y Cotoca, además de las áreas periurbanas de Santa Cruz. Actualmente cuenta con 31 agencias y sucursales, una red de 31 cajeros automáticos y 12 cajas externas.
“No se trata sólo de abrir agencias. Nuestro compromiso de brindar servicios integrales e incluyentes nos llevó a ser los primeros en ingresar a la Villa 1º de Mayo, el Plan Tres Mil, El Carmen, El Bajío, Barrio Primavera, La Cuchilla, o el Mercado Campesino de Cochabamba, con agencias modernas, provistas de cajeros automáticos y todos los servicios, sin que ello represente un costo adicional”, explica Mertens.
Los cambios fueron generando constantes mejoras de sus indicadores y han sido determinantes para la opinión favorable de las calificadoras de riesgo. Moody´s le asignó una calificación A+ como emisor  por “los buenos indicadores de calidad de activos, buena diversificación de préstamos y baja morosidad, la cobertura de previsiones y los sólidos niveles de capitalización”.
La continua mejora de indicadores ha alentado también la incorporación de nuevos accionistas que apuestan por el proyecto Fassil.
“El aporte de socios que conocen este negocio y saben que esta actividad es intensiva en requerimiento de inversión y que los réditos no son inmediatos, ha sido fundamental para conseguir este crecimiento prudente cuyo camino conduce al liderazgo en microfinanzas”, reconoce el impulsor de la formación de Santa Cruz de la Sierra Financial Group, actualmente titular del 90,7% de las acciones de Fassil.
EN LA LISTA DE LAS MEJORES MICROFINANCIERAS
Los cuatro años consecutivos de mejora de los indicadores, junto al fuerte respaldo patrimonial a través de sucesivos aportes de capital, han llevado a que Fassil ocupe puestos privilegiados en el ranking “Microfinanzas Américas: las 100 mejores”, publicado anualmente por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin).
El ranking 2010 desarrollado por la entidad dependiente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que fue presentado en el XIII Foro Interamericano de Microempresa desarrollado hace unas semanas en Uruguay, consideró  indicadores de 231 entidades de América Latina y el Caribe dedicadas a las microfinanzas.
En el informe, Fassil ocupa la sexta posición como la entidad con mejor calidad de cartera, primera de Bolivia. También se destaca como la octava microfinanciera con mayor crecimiento de América Latina (primera a nivel nacional).
Pero además, los reportes de indicadores del sistema financiero boliviano identifican a Fassil como la microfinanciera con mejor calidad de liquidez de Bolivia.
Adicionalmente, desde 2009 es la entidad con mora más baja de todo el sistema financiero boliviano, exhibiendo actualmente un índice de morosidad de 0,09%, según datos oficiales de la ASFI. Autoridad de Supervisión y Fiscalización del Sistema Financiero.

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