Banco Unión, de la cola a la cabeza

Publicado en Entrevista, Finanzas

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la paz

Publicado en fecha abril 20, 2011

El banco, ahora estatal en 97,42%, vive momentos diferentes. En 2003 agonizaba; hoy, su gerente vaticina que el Unión ocupará puestos de liderazgo.

n octubre 2003, los caminos del Banco Unión sólo apuntaban al abismo, a la quiebra técnica, abrumado por cartera crítica descontrolada y su insuficiencia patrimonial. Ni el salvavidas estatal con una capitalización de 14 millones de dólares parecía sanar sus males. Pero el Estado optó por jugar a banquero hasta hacerse del 97,4% de las acciones. Hoy, el banco muestra ganancias y por estos días inicia el manejo de todas operaciones financieras del sector público y su principal ejecutiva, Marcia Villarroel Gonzales, vaticina sin titubear: “Este es el año del gran salto. Ocuparemos los primeros lugares en algunos indicadores y el segundo en otros. El 2011 será nuestro”.
¿Qué pasó? Sin duda el camino ha sido largo. De principio, al banco se le impuso un rígido plan estratégico que pasó por la reducción de su tamaño con el recorte de su patrimonio a menos de 10 millones de dólares, el reparo de la cartera problemática y la absorción de la morosidad que bordeaba el 40%.
“Primero afrontamos los problemas, ordenamos la casa y luego vino la etapa de estabilización y la capacitación del personal con una nueva visión, bajamos al mínimo la mora y comenzamos a mostrar resultados. Y ahora llegó el tiempo de crecer, no sólo en clientes, sino en imagen. La gente ve al Unión como un banco importante”, afirma Villarroel, economista de formación y con amplia experiencia en el sector de las microfinanzas.
CON TODO A FAVOR
Los vientos soplan hoy a favor del Unión.  Tras la compra de un paquete accionario del 14,23% a fines de 2010 que le da al Estado la titularidad de casi el 100% de la propiedad, se dictó que toda las operaciones del sector público –pago a funcionarios públicos, cobro de impuestos fiscales y aduaneros, manejo de cuentas de entidades estatales- sean majadas por el Banco Unión, dejando de lado al Mercantil Santa Cruz, a partir de abril, y al Crédito, desde julio.
La disposición provocará la incorporación de unas 217.600 nuevas cuentas con lo que el Unión habrá pasado de tener 250.000 a cerca de 470.000, un crecimiento del 46% que lo situarían como la segunda entidad con más cuentaahorristas.
Asimismo, el banco que ya venía haciéndose cargo de 2.550 cuentas de entidades dependientes del Estado, pasará a administrar la totalidad, es decir, 5.184 cuentas.
Pero este paso requiere de condiciones que la gerente general del Unión asume como oportunidades pasar a jugar un rol protagónico con el sistema financiero.
El operativo comenzó en noviembre pasado con una inversión de poco más de ocho millones de dólares y un plan que prevé la incorporación de 500 nuevos funcionarios, la apertura de 30 nuevas agencias, la refacción de las oficinas existentes, la compra e instalación de 110 cajeros automáticos y la habilitación de cajas externas para el pago a asalariados y beneficiarios de rentas sociales.
“Vamos a cerrar el 2011 con 84 agencias, unos 214 cajeros. Esto nos va posicionarnos como el banco con mayor cobertura y presencia en zonas provinciales; vamos a duplicar nuestro número de cuentaahorristas y seguramente crecerá nuestra cartera crediticia. Estos pasos nos llevarán a ocupar puestos de liderazgo en la banca”, asegura Villarroel.
Pero la infraestructura no lo es todo reconoce la principal ejecutiva de la entidad  bancaria creada por empresarios cruceños en 1981. “Estamos dando grandes saltos cuantitativos, pero tenemos el enorme reto de ofrecer un mejor servicio y de calidad, debemos ser agiles y hacer que los clientes y los que vengan sientan los  beneficios que tiene el Unión”.
Y más adelante, el Unión continuará asumiendo tareas cual brazo financiero del Estado con la administración de impuestos fiscales y aduaneros que le significarán mayores ingresos.
Villarroel aclara que los ingresos –por el contrario- podrían tender a disminuir en un principio, pero que el mayor beneficio vendrá con la expansión de servicios a toda la población. “Apuntamos a ser un banco competitivo, sin privilegios, con capacidad de brindar productos y servicios eficientes”, agrega la ejecutiva que tomó las riendas del Unión en mayo de 2007.

EL TERRENO POSITIVO
Entre 2003 y 2004, el Unión de movía en aguas turbulentas. Los activos bajaron de 319 a 299 millones de dólares y su patrimonio se vio reducido a 24,3 a 17,9 millones de dólares, la mora crítica superaba el 60%, y los resultados de gestión continuaban en terreno negativo (49 millones de dólares de pérdidas en el periodo 2000-2003). Para fines de 2003, los depósitos del banco descendieron a casi 200 millones de dólares y su cartera crediticia había descendido a 237 millones.
Los años posteriores han sido de paulatina mejora en todos los indicadores del banco, tan distantes del periodo más crítico. A diciembre de 2010 el negocio del banco rondaba los 686 millones de dólares, un crecimiento del 8% respecto 2009; su patrimonio alcazaba los 51,7 millones de dólares, 21% más que el año anterior; la cartera crediticia creció en 90 millones de dólares al pasar de 313 a 403 millones, en tanto que los depósitos cerraron en 518 millones, 5% más que el año anterior.
Y la rentabilidad financiera del 20% lograda en 2010 (seis puntos más que el ROE del año anterior) se presenta alentador. “Todas las utilidades que conseguimos la destinamos a capitalizar para continuar creciendo. Nuestra cartera creció en 30% el año pasado y esa es una señal de que nuestra visión de apoyo al sector productivo. Hemos acomodado 40 millones por cuenta del Banco de Desarrollo Productivo (BDP); crecimos en casi 50 millones en el sector de microcrédito y pyme y vamos a seguir apostando a la producción”, anticipa la máxima ejecutiva del Unión desde su oficina principal en la ciudad de La Paz.
¿Y la mora? El banco cerró con un 4,12%, muy lejano de los alarmantes índices superiores al 30% y que Villarroel advierte que este año descenderá a menos del 2,5%, similar a la media del sistema. “No fue fácil porque afrontamos una pesada carga de gestiones pasadas, pero fue resultado de una mejor administración y la creación de un área de negocios que se preocupa de conocer y asesorar de cerca el negocio de cliente; pero además está nuestra expansión en el segmento de microcrédito”.

Una mujer al mando del Unión

Marcia Villarroel Gonzales, paceña, economista de profesión con un postgrado en Finanzas de la Universidad de Santo Tomás, está al mando del Banco Unión desde mayo de 2007.

Junto a Elizabeth Nava Salinas del BIE, son las dos féminas que a cargo de entidades bancarias.

Tiene una vasta experiencia en microcrédito, pues estuvo vinculado por 15 años al Banco Solidario donde ocupó cargos diversos desde la asesoría de créditos, pasando por la jefatura de comercialización hasta asumir el rol de Líder Funcional en Microfinanzas.

Esa experiencia se está viendo reflejada en el Unión que decidió incursionar en el segmento de microfinanzas haciendo énfasis en el préstamo al sector productivo.

“En 2010 nuestra cartera de  microcrédito creció en $us 50 millones. Vamos a seguir apostando por este segmento porque es dinámico y el microempresario es un buen pagador.

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