Perdidos

Publicado en Política

Tagged:

EVO 11

Publicado en fecha abril 20, 2011

Verborragia. Días de dinamitazos y gases. Diálogo y todo sigue igual.

ientras el presidente Evo Morales navegaba, viento en popa, con la demanda marítima, la Central Obrera Boliviana (COB) provocó, a dinamitazos, ruidosas olas de protestas, en La Paz, por un mayor incremento salarial al 10% decretado por el Gobierno del MAS y por otras reivindicaciones sociales como la abrogación del decreto 21060 “porque atenta contra los derechos laborales”.
La turbulencia de las aguas obligaron a Morales a cambiar de rumbo y aceptar dialogar personalmente con sus ex compañeros sindicalistas, después de que el vicepresidente Álvaro García Linera dijo que el encuentro se daría solo con la nueva dirigencia de la COB –que debía ser elegida el 1 de mayo- y convocó a sectores campesinos a resistir las movilizaciones de la central obrera.
La actual directiva de la COB, encabezada por Pedro Montes, suspendió el congreso de los trabajadores, la elección de nuevos dirigentes y forzó al Gobierno a sentarse a negociar para lograr un preacuerdo y después rechazarlo porque no sube los salarios al 15%, pero promete, entre otros puntos, la abrogación del 21060 que el Vicepresidente García Linera lo daba por “aniquilado”, pero que ahora una ley debe eliminarlo después de 26 años de vigencia, desde el 29 de agosto de 1985, cuando lo aprobó el gobierno del presidente Víctor Paz Estensoro.
“PARAMILITAR”
“CERDO BORRACHO”
A medida que se articuló la movilización de mineros asalariados, maestros y trabajadores en salud, dirigentes y autoridades de gobierno se lanzaron mutuas acusaciones y desataron una guerra verbal por los medios de comunicación que sobrepaso lo límites de la tolerancia, alejando, aparentemente, las posibilidades de diálogo.
El ministro de Trabajo, Félix Rojas, acusó al principal dirigente de la Central Obrera Departamental de Oruro, Jaime Solares, de ganar un sueldo superior a los 12 mil bolivianos y lo calificó “de mentiroso” porque aseguró a un canal de televisión que ganaba el salario mínimo nacional de 815,40 bolivianos.
Rojas precisó que Solares trabaja en la empresa estatal de Huanuni, dependiente de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) y después se burló afirmando: “Cómo un carcelero y torturador, pretende pasar por dirigente sindical y debatir con el presidente Evo Morales”, en alusión a las acusaciones de que Solares fue paramilitar en la dictadura garciamecista, según declaraciones del convicto ex dictador Luis García Meza.
Solares respondió: el Ministro de Trabajo, Félix Rojas, es un “cerdo borracho”. Días después el dirigente de la COD de Oruro aparecería en Palacio de Gobierno junto a Pedro Montes, tras el diálogo que sostuvieron con el presidente Evo Morales.

PERDIDOS EN LA VIOLENCIA
“Delegados mineros del sector privado van a La Paz a dinamitar la plaza Murillo,  es como un golpe de Estado. Si la Policía los dejaba entrar a la plaza Murillo dinamitaban el Palacio de Gobierno. Si me encontraban seguro que me dinamitaban”, se quejó Morales a los mineros de la Cooperativa Minera de Asiento, en la población cochabambina de Mizque, donde participó en un acto para instalar una planta procesadora.
“Hay que resistir esta prepotencia y abuso de los dirigentes (de la COB). Las confederaciones campesinas anunciaron que tomarán represalias en los sectores rurales si es que los profesores no cumplen su labor con los niños”, advirtió el Vicepresidente un día antes de convocatoria al diálogo a los dirigentes movilizados.
Además exigió que los dirigentes de la COB que realicen un acto de desagravio por mancillar la Bandera Nacional y la wiphala, izadas en el Ministerio de Trabajo atacado por los manifestantes a dinamitazos y con pintura roja. “Nunca nos vamos a olvidar de lo que han hecho con la bandera boliviana. Nos duele”, añadió García Linera en una conferencia de prensa.
Cuando todo hacia preveer una confrontación entre los sectores de trabajadores y campesinos afines al gobierno contra los movilizados por un mayor incremento salarial, el presidente Evo Morales decidió ceder, una vez más, como cuando el “gasolinazo”, antes de que los movilizados sumen más y aceptó dialogar y el Vicepresidente se quedó sin el exigido desagravio a la enseña patria.
El diálogo entre Morales y los dirigentes de la COB fue ríspido. “Nos dijimos las verdades”, confesó Pedro Montes a la prensa después del primer encontronazo que concluyó en un cuarto intermedio para dar paso a un preacuerdo que en definitiva no dejo satisfechos a los sectores laborales que exigen un incremento salarial del 15%.
Algunos creen que la COB terminó fracturada, otros que el gobierno volvió a ceder para no perder poder, aunque a estas alturas todos parecen perdidos. La población de La Paz soporta días de dinamitazos y gases. Todo queda como al principio: el gobierno no reconoce sus errores, los opositores creen que con la primera explosión el gobierno se cae y la economía sigue desordenada.

Comparte este articulo

No Comments

Comments for Perdidos are now closed.