“Retornamos a la senda de más ganancias”

Publicado en Entrevista

Tagged:

la paz

Publicado en fecha junio 01, 2011

El presidente del directorio de Entel, Carlos Reyes, evalúa los tres primeros años de nacionalización. La salida de Telecom derivó en la caída de los indicadores, pero eso pasó. Entel pisa fuerte.

La nacionalización de Entel en mayo de 2008 no fue nada fácil. Los pasos que siguieron al decreto en el que se dispuso el retorno de la compañía al dominio estatal fueron dramáticos: los directivos y ejecutivos que respondían a Euro Telecom International fueron relevados por un equipo interventor, foráneo, sin experiencia en el negocio, orientado a armar una estrategia para un futuro arbitraje internacional. El detalle: obviaron la gestión y vino el desmoronamiento de los indicadores.
“Había que tomar medidas rápidas, urgentes; frenar la incertidumbre de dos años consecutivos de falta de un norte”, afirma Carlos Reyes Montaño, el presidente del directorio de Entel, mientras repasa los tres primeros años de la nacionalización y el proceso de reestructuración que le tocó dirigir desde mayo del pasado año. Tras abruptas caídas, los indicadores de la gestión 2010 revelan un retorno al crecimiento, a más ganancias. “Estamos invirtiendo $us 120 millones para seguir marcando el liderazgo”, señala Reyes en la entrevista con IN, la primera con un medio de comunicación.

Presidente, por lo que me enteré,usted no es ningún aterrizado en telecomunicaciones…
No, puedo decirle que soy un producto de Entel. Soy ingeniero en telecomunicaciones de la Universidad de Dresden, Alemania; poseo una maestría en la misma área y en programas de alta gerencia. A mi retorno a Bolivia en 1986 se presentó la oportunidad de trabajar en Entel. Lo hice los 19 años posteriores.
Es decir, usted vivió la etapa estatal y la capitalizada con Telecom
Sí. Comencé como ingeniero de proyectos, supervisor del proyecto Domsat que posibilitó extender las comunicaciones al área rural; fui encargado de los proyectos de telefonía y redes satelitales. Durante la  capitalización fui gerente de Redes, de  Marketing de Internet y Datos. Dejé la empresa el 2005 para retornar a Alemania donde asumí la vicepresidencia de ventas de Teles Latin America.
¿Cómo llega a este puesto?
Recibí una invitación del Gobierno. Era todo un reto porque se trataba de cambiar muchas cosas internamente bajo un nuevo esquema. Acepté gustoso porque le debo toda mi experiencia profesional a esta compañía. Asumí que era una forma de retribuir y aportar con la experiencia de haber vivido fuera del país, de estar vinculado todo el tiempo a este negocio, tener una visión de mercado.
Presidente de Entel con oficinas principales en La Paz, pero dirige desde Santa Cruz. ¿Cómo opera?
Cuando me invitaron me consultaron si estaba dispuesto a retornar a La Paz, a lo que respondí que no. Tengo residencia y negocios en Santa Cruz y considero que este país tiene que ser dinámico. Se tiene que poder gestionar desde cualquier punto. De hecho, existen muchas empresas que tienen gerencias compartidas entre La Paz y Santa Cruz. Con tantas facilidades tecnológicas debiera ser posible dirigir desde cualquier punto del país; pero además es necesario ingresar en un proceso integrador. Así lo asumimos y es la visión que estamos impulsando con la gestión del directorio desde Santa Cruz. Ahora, asisto regularmente a reuniones y tengo también oficina en La Paz.

NACIONALIZACIÓN,
TIEMPOS DIFÍCILES
Mayo 2008 y el fin de la capitalización. ¿Qué ha cambiado en Entel?
Entel fue pionera en todas sus etapas. Recuerdo que cuando empecé era una empresa pública, estaban las cooperativas y otras con las que disputábamos el mercado. En ese entonces fuimos pioneros a nivel regional en las conexiones rurales satelitales. Tener un territorio tan vasto y tan accidentado exigía incorporar tecnologías nuevas para llegar, por ejemplo, a Cobija con discado directo. En ese entonces sólo la red troncal occidental se hallaba conectada y nosotros integramos las redes.
A su juicio, ¿cuál fue el aporte de Telecom?
La capitalización trajo cosas buenas, fue un proceso de cambio que empujó el desarrollo de mercado; potenció a Entel en los primeros años con inversiones en infraestructura. Se  hizo mucho, reconozcámoslo. Son discutibles muchos aspectos, pero pusieron nuevamente a Bolivia en el mercado de las telecomunicaciones porque se pusieron miles de kilómetros de fibra óptica, impulsaron la telefonía celular que hasta entonces era un asunto de élite. Se permitió el acceso a más gente. Forzó a la modernización de las cooperativas, se propició empresas competitivas. En definitiva, fue el usuario el que se benefició.
Pero ellos se cansaron pronto
Claro, es que la capitalización cumplió su ciclo. Ellos vinieron y se comprometieron a invertir 610 millones de dólares. Telecom tenía su estrategia de copar mercados de la región. Invirtieron mucho, les fue bien en algunos mercados y en otros no tanto, pero se cumplió su ciclo con ganancias y pérdidas y acto seguido comenzaron a salir. En la etapa previa a la nacionalización la situación era de inacción, de cierto quietismo.
Buscando comprador…
Exactamente. No es secreto, Entel estaba en venta. Cotas era uno de los principales interesados; fue una transacción que se frustró por una fatalidad. Pero el Estado tomó una decisión muy acertada de recuperar las telecomunicaciones para que vuelva a los bolivianos, a todos. La Constitución lo reconoce como un derecho.
Si estaba a la venta, ¿no era mejor negociar antes que nacionalizar?
Había un desencuentro, un quiebre, entre el mandato de la Carta Magna y los intereses de Telecom. Ahora, claro, hay que reconocer que la toma del control por parte del Estado generó un shock porque Entel no estaba preparada  para una transición como ésta. Se contrató un equipo interventor con gerentes extranjeros para que dirijan ese proceso. Es cierto, la transición fue abrupta y eso se vio en la caída de los ingresos, la recuperación era muy lenta. De hecho, los dos primeros años no se consiguió alcanzar los mismos niveles del esquema anterior. Esa es una de las principales críticas que surgieron.
¿Se equivocaron con los interventores?
Cambiar de administración no fue una tarea sencilla, para nada. Pero tenía que hacerse porque el norte ya estaba definido. Pasaron los años e infelizmente los resultados no acompañaron la expectativa y más bien empeoraron. Ya en los primeros meses de 2010 se lanzó la alarma para tomar acciones urgentes porque se estaba gestionando mal. Fue entonces que ingresamos a ejecutar la reestructuración. Los italianos heredaron un directorio donde los ejecutivos eran al mismo tiempo fiscalizadores; es decir, había una disfunción general. En la nueva administración se asignaron roles a las distintas partes de la estructura para exigir resultados. A partir de entonces estamos viendo un viraje positivo. Estos cambios provocaron un punto de quiebre a partir del segundo semestre y estamos asistiendo a una recuperación positiva.
¿Qué está cambiando en Entel?
Obviamente la tecnología, no podemos rehuir, tenemos que seguir manteniendo una posición de liderazgo en innovación. Segundo punto, Entel se debe a sus usuarios, son quienes pagan nuestros sueldos y son nuestra razón de existir. Entonces continuaremos trabajando en innovar y expandir con calidad para beneficio de nuestros usuarios.
¿Qué factores marcan esta recuperación?
En la gestión 2010 nuestras utilidades suman 520 millones de bolivianos, aún es menor respecto a 2007. Las gestiones 2008 y 2009 se presentaron caídas que tienen una explicación. Uno de los factores tiene que ver con los compromisos de gestión internacional que había que restablecer, esta vez sin el paraguas de Telecom que se encargaba de alimentarla de tráfico de voz, datos, minutos y negociaciones, pero de pronto todo se cortó y se generó un shock que los interventores no supieron afrontar.
Entonces era mejor una salida concertada…
Es posible que lo ideal hubiese sido un proceso de transición pactado porque el grupo interventor era foráneo y no poseía un vínculo con Entel, lo que dificultó el proceso. Este es uno de los cambios que hicimos recién el tercer año y ahora tenemos ejecutivos bolivianos que fueron parte o retornaron a Entel y, por lo tanto, conocen, saben de este negocio.
¿Es decir que los interventores no respondían a la expectativa inicial?
Había que proceder y así se hizo. No era lo que se preveía. En los perfiles no se advirtió un solo ingeniero en telecomunicaciones. Había abogados, financistas, economistas, auditores, un cuerpo colegiado concebido para afrontar la nacionalización, pero no la gestión del negocio. Hoy estamos en la etapa de rescate de capital humano. El actual gerente general, por ejemplo, fue viceministro del área, trabajó 20 años en Entel. Rescatamos capital humano e introdujimos ajustes que se están traduciendo en la mejora continua del negocio. Todos estamos abocados a la tarea de reposicionar a Entel y encaminarla nuevamente a su rol protagónico.
¿No ha sido traumática esta reestructuración?
Traumático para quienes salieron, no para la gente que está dentro. Esta empresa se ha caracterizado por el amor a la camiseta, sea en la época pública o privada. Estamos haciendo hincapié en la revalorización de nuestro capital humano, abriendo espacios de diálogo, generando oportunidades para la gente joven y todos están respondiendo con resultados.
En medio de esa confusión, ¿no se temió de que Entel pierda todo su liderazgo frente a empresas privadas que se esmeraban en ser competitivas?
Yo creo que sí. Seguramente se manifestó a fines de 2009. El gobierno asumió que no podía darse el lujo de que una empresa de esta magnitud pueda venirse abajo. Eso explica la adopción de medidas como la conformación de un nuevo directorio y la renovación del plantel ejecutivo a mediados del año pasado. Se dio vía libre a la nueva estrategia que se planteó y ahora estamos en una nueva etapa.

EL TIEMPO DE LA RECUPERACIÓN
¿Cuáles son los principales resultados del 2010?
Nuestros ingresos subieron en 11%, la utilidad creció en 9%; el patrimonio se incrementó en 10%. Nuestra disponibilidad cayó en 42% , lo que se explica plenamente. Desde mayo de 2008, cuando se dicta el decreto de nacionalización, la controversia con Telecom no fue zanjada sino hasta noviembre de 2010. Ellos pedían un resarcimiento de $us 1.000 millones y sólo invirtieron 600 millones.
¿No consideraron las recuperaciones de 12 años de administración?
En absoluto. Era una locura porque incluso ya habían recuperado su inversión. Pero las negociaciones llegaron a un feliz término con la cancelación de $us 100 millones, con lo que el Estado ahora es titular del 97% de la participación accionaria y Entel es 100% de los bolivianos. Llegar a este acuerdo representó el fin de la incertidumbre, del bloqueo de cuentas, el malestar dentro y fuera de la empresa. Esto hay que verlo como un logro que ha servido para impulsarnos, para generar confianza. Algo curioso es que terminamos el 2010 generando más ingresos que la administración italiana.
Bs 520 millones de utilidades contra Bs 674 millones en la gestión 2007 de Telecom, todavía hay un buen trecho
Los 520 millones constituyen un buen nivel y este 2011 estamos trabajando con el compromiso de generar más utilidades. La crítica comparativa apuntaba al descenso de resultados, pero ya se mostró una inflexión. No nos fijamos que ahora el 100% de las ganancias se quedarán en el país, se reinvertirán en la empresa, se traducirán en mayores impuestos y recursos para programas sociales como la Renta Dignidad.
¿Cuáles son los planes de expansión?
Partimos del principio de que la telecomunicación es un derecho y continuaremos trabajando en esa dirección con la expansión de todos nuestros servicios. Estamos llegando a 309 de los 337 municipios del país; entre 2009 y 2010 hemos instalado 850 nuevas radiobases con lo que tenemos la mayor cobertura para telefonía móvil. Estamos en un proceso de innovación como el 4G que es la tecnología más alta y veloz en banda ancha. Paralelamente estamos trabajando en la optimización de atención al cliente y la transparencia de nuestras operaciones.
¿Y la inversión prevista para este año?
Se ha programado $us 120 millones, son 30 millones más que en 2010. Si se consideran todas las labores que están en nuestros planes de operación, el monto es  chico. Vamos a priorizar proyectos de telecentros, cobertura en carreteras, renovación de obsolescencia tecnológica. Es un plan de inversiones ambicioso que a mi juicio debería ser mayor, pero vamos a seguir ampliando nuestra posición de liderazgo.

Comparte este articulo

No Comments

Comments for “Retornamos a la senda de más ganancias” are now closed.