Fiebre del ORO

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Oro

Publicado en fecha julio 01, 2011

En los últimos 18 meses el valor del oro creció en 37% (416 dólares). Buscando otro valor refugio ante la debilidad del dólar, los bancos centrales activan la demanda que marca a esta continua alza que algunos prevén superará los $us 2.000 en corto plazo; otros asumen que el valor del oro se triplicará. Las joyerías sienten el impacto.

Para dónde va el oro? No existe una certeza cabal, pero el pulgar no deja de señalar para arriba. Basta advertir que a fines de 2006 la onza troy se comercializaba en 640 dólares y la tendencia ha sido al alza continua hasta alcanzar el máximo histórico de 1.549 dólares en la primera semana de junio. Y por estos días los análisis se arrojan a proyectar que el preciado mineral podría triplicarse hasta alcanzar los 5.000 dólares por onza troy. ¿Mucha especulación o lectura real? Como fuera, el oro reluce y con altas ganancias.
“El oro nunca pierde. Las joyas de la abuela, así de viejas, siempre valen y cada vez más”, menciona el gerente de una joyería local con más de 30 años de trabajo en el rubro mientras procura analizar el fenómeno del incremento del precio del oro. “¿Quiere asegurarse buenos ingresos?, llévese una joya. O mejor, si tiene más dinero, cómprese un lingotecito. Todo el mundo está comprando oro para asegurarse. Eso están haciendo los bancos centrales de todo el mundo”, nos señala como clara advertencia de su sapiencia.
Y resulta imposible no darle la razón. Tan sólo en estos primeros seis meses, el valor del oro se incrementó en 10,25% y 37,09% en los últimos 18 meses, un rendimiento por demás atractivo frente a las tasas ofertadas por la banca local. “Si usted tenía una joya o una barrita hace unos años, por cada gramo le pagaban 18 dólares, hoy le ofrecen 30 hasta 34 dólares”, agrega.
LA FIEBRE DEL ORO
No hay duda de que el oro ha cobrado protagonismo ante la falta de confianza en los turbulentos mercados financieros, la crisis de varios países, y sobre todo, la inestabilidad y continua pugna entre el dólar y el euro, lo que ha empujado a inversores y los bancos centrales a acumular activos en oro como valor refugio confiable y con tendencia alcista.
El fenómeno se presenta tras la crisis financiera mundial propiciada a fines de 2008 cuando los bancos centrales de los distintos países cambian su política de administración de oro, pasando de vendedores a voraces compradores como mecanismo  de diversificación de sus reservas, por lo general regidas por el dólar, moneda que viene sufriendo continuos reveces.
A lo anterior se debe agregar los buenos niveles de crecimiento de economías emergentes de Asia, Latinoamérica y Oriente Medio, con el consecuente incremento del poder adquisitivo de sus habitantes y la mayor demanda de materias primas escasas, entre ellas el oro.
Advirtiendo esta tendencia el Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés) anticipó que los bancos centrales serían los mayores compradores de oro este 2011. Marcus Grubb, director gerente de inversiones de la entidad, advirtió que en 2010 los bancos centrales compraron 87 toneladas de oro, actitud totalmente contraria a la que venían manteniendo hasta 2009 año en el que vendieron 400 toneladas.
Y todos salen a comprar oro. China compró oro en todos los mercados para incrementar sus 1.054 toneladas de reservas con perspectiva de ponerse al mismo nivel de EEUU (8.134 toneladas); México anunció la adquisición de 93 toneladas, Rusia adquirió 13,2 toneladas; Venezuela, Tailandia, Filipinas, Grecia y otros países procedieron de la misma manera.
La ola también le tocó a Bolivia, cuyo ente emisor autorizó, en diciembre pasado, la compra de 7 toneladas de oro en el mercado internacional por un valor de 312,5 millones de dólares, una operación que le permitió incrementar sus reservas en metal de 28,3 a 35,3 toneladas.
“Como está subiendo la cotización, nos parece que es un buen negocio invertir en oro para que nuestras reservas aumenten y sean más sólidas a futuro”, declaró a los medios el presidente del BCB, Marcelo Zabalaga. Producto de esta compra y las cotizaciones al alza, las reservas en oro del BCB se incrementaron en 159 millones de dólares los últimos seis meses para alcanzar los 1.755 millones de dólares.

¿FUTURO AL ALZA?
Con incrementos del 140% (897 dólares) entre enero de 2007 y junio de 2011, la incertidumbre por la performance de varias economías, la continua inestabilidad del dólar y la decisión de buscar una divisa refugio, se avizora una tendencia al alza.
En los primeros seis meses de este año el oro se valorizó en 132 dólares (9,4%). Hacia adelante, en el corto plazo, las proyecciones más mesuradas apuntan a una onza troy de 1.600 dólares. Pero otras consultoras dan cuenta de que el metal preciado alcanzará fácilmente los 2.000 dólares.
Este mismo mes se conoció un informe de Standard Chartered que asegura que el oro podría triplicarse y superar los 5.000 dólares por onza debido a “la falta de suministro” que satisfaga la demanda impulsada esencialmente por China e India.
Todos los países están comprando, es cierto y los precios no dejan de ser parte de la especulación. Los precios pueden tender a la baja si la economía retorna a su cauce y también si China e India desisten de sus previsiones de compra.

Desafíos en la joyería

El alza del precio del oro no es una buena noticia para las joyerías. Los precios de los mostradores cambian casi a diario, lo que muchas veces desalienta a los compradores y  convierte a la joya en un producto mucho más suntuoso.
“Las joyerías tienen el reto de rediseñar sus productos, buscar modelos más livianos, con menos peso, pero igualmente vistosos para compensar los precios altos”, sostiene Roberto Landívar, gerente general de Joyería París.
Esa tendencia se percibe en los mostradores de diversas joyerías donde se ofrecen productos algo más livianos, de menor costo. Pero también despiertan interés modelos de alhajas elaboradas en plata y acero quirúrgico.
“Quienes sólo se dedican a la comercialización están siendo directamente afectados, no les queda otra que subir. No sucede lo mismo con los productores que tienen oro en stock y pueden flexibilizar sus precios y ofertar joyas con ciertos cambios”, sostiene otro de los joyeros consultados.
Pero están también quienes saben del valor del oro. Compran una buena joya para lucirla y al cabo de unos años la venden a un precio incluso superior del que adquirieron. Y están los otros -cada vez más que llegan en condición de inversionistas para adquirir lingotes o monedas de oro, sabiendo de la tendencia de alza, esperando un alza mayor para entonces salir a vender y ganar.

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