¿Defraudó la Copa América?

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Publicado en fecha agosto 29, 2011

Uruguay, un merecido campeón. Paraguay subcampeón sin ganar ni un solo partido. Brasil y Argentina una amargura. Venezuela, la sorpresa.

Uruguay ganó su decimoquinta Copa América en Argentina, en un torneo donde las defensas tuvieron más protagonismo que las grandes estrellas y en el que parte de la emoción se trasladó a las tribunas y a Internet.
Con su victoria 3-0 sobre Paraguay en la final de la Copa América, Uruguay ratificó lo que ya había logrado en el pasado Mundial de Sudáfrica 2010: que es en la actualidad el mejor equipo de América, a pesar de que en el escalafón oficial de la FIFA aparece detrás de Argentina y Brasil, quienes dejaron un sabor amargo entre sus seguidores tras su pobre participación en el torneo. “Pudimos demostrar que no fue casualidad lo del Mundial”, dijo el delantero Luis Suárez, al concluir la final.
El torneo continental defraudó a muchos seguidores por su bajo nivel, sin embargo, también hay puntos para resaltar. Para comenzar, sin duda, hay que hablar de Uruguay, merecido campeón de la Copa América.
El equipo que dirige Óscar Washington Tabárez alcanzó su decimoquinto título del torneo (superó a Argentina que tiene 14) después de ser la delantera más efectiva (9 goles) y encajar sólo tres tantos.
El charrúa Luis Suárez, atacante del Liverpool inglés, fue elegido el mejor jugador del torneo después de anotar cuatro tantos y ser el más desequilibrante en el partido final. Junto a él su compañero de ataque, Diego Forlán (Atlético de Madrid), levantó una copa que ya habían ganado su abuelo materno y su padre. “El apellido quedará en el recuerdo de esta Copa”, declaraba el delantero uruguayo en referencia a Juan Carlos Corazo, su abuelo materno, y a su padre, Pablo Forlán, un gran futbolista del Peñarol de Montevideo.
Pero además de tener una delantera de lujo con Forlán, Suárez y Cavani (quien jugó pocos minutos por una lesión), Uruguay demostró ser un equipo balanceado con grandes individualidades. Su arquero Fernando Muslera exhibió un altísimo nivel que le valió para ser contratado por el Galatasaray turco; el defensor Sebastián Coates fue elegido el mejor jugador menor de 21 años del torneo; y otros futbolistas como Maxi Pereira, Egidio Arévalo Ríos, Martín Cáceres y Álvaro González demostraron por qué llevan la camiseta charrúa con gran dignidad.
La victoria de Uruguay desató la locura en la tradicionalmente tranquila capital uruguaya, Montevideo, donde viven poco más de un millón de personas. Los campeones fueron recibidos por el presidente del país, José Mujica, poco antes de acudir al Estadio Centenario, donde unas 70.000 personas les esperaban para homenajearles.

PEQUEÑOS GIGANTES.
En el subcampeón Paraguay, por el contrario, no hay mucho que destacar. Se despidió de la Copa sin ganar ni un solo partido en los 90 minutos y su mayor figura fue su arquero Justo Villar, quien fue escogido como el mejor guardameta del torneo. Villar, que a sus 34 años se despidió del evento continental, fue fichado por el club argentino Estudiantes de la Plata y le recordó al mundo que es uno de los mejores en su posición.
La selección guaraní no sólo recibió críticas por su juego poco vistoso, también fue protagonista de uno de los mayores lunares de la Copa América, cuando después de derrotar en semifinales a Venezuela se enfrascó en una pelea con el equipo vinotinto en el que volaron puños y patadas como si se tratara de una competición de karate.
En su duelo de octavos contra Brasil también hubo amague de pelea, lo que hace pensar que Paraguay jugó, por momentos, con más vehemencia que con fútbol.
Venezuela merece un tirón de orejas por la trifulca, sin embargo, a la hora de jugar fútbol, el seleccionado que dirige César Farías demostró que ya no es la cenicienta del continente y que, por el contrario, será un rival a tener muy en cuenta en las próximas eliminatorias mundialistas que comenzarán a fines de año.
La vinotinto terminó cuarta y en semifinales ante Paraguay dejó la impresión de haber podido llegar a la final si hubiera contado con un poco más de suerte.
Perú fue otra de las gratas revelaciones que dejó la Copa América. Bajo la dirección de Sergio Markarián es la selección de Perú que había terminado última en las eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010, mostró un fútbol renovado, con un certero Paolo Guerrero, quien con sus cinco tantos devolvió a Perú el título de mayor anotador del torneo después de 72 años. Juan Vargas, Adán Balbín y William Chiroque fueron otros de los destacados en el equipo de la banda roja.

EN LAS TRIBUNAS
Argentina y Brasil que siempre llegan como favoritos al torneo continental se despidieron con más pena que con gloria. Los locales no lograron satisfacer con su fútbol a su público, una actuación decepcionante que ya ha tenido un culpable: la destitución de su técnico, Sergio Batista.
Capítulo aparte merece la novela de Lionel Messi, lejos de ser el mismo del Barcelona cuando se pone la camiseta albiceleste, y sobre quien se desató una polémica sobre si era querido o no por los exigentes fanáticos argentinos.
Brasil también se despidió por la puerta de atrás al ganar un solo juego (4-2 a Ecuador). Con un tímido poder ofensivo y una defensa endeble en donde sólo se destacó Thiago Silva, los pentacampeones del mundo también quedaron en deuda con sus aficionados. Neymar, que llegaba a la Copa con el rótulo de figura, mostró muy poco y terminó más por aparecer en las primeras planas de los diarios por su posible traspaso al Real Madrid.

ATRIBUTOS FEMENINOS
Y ante la falta de figuras dentro del terreno de juego, la atención se desvió a la tribuna por causa de bellas mujeres. A la paraguaya Larissa Riquelme, conocida como la novia del mundial, le aparecieron varias competidoras. La que más robó cámara fue su compatriota Patty Orue, quien encantó con sus atributos, y las peruanas Daysi Araujo e Irina Grandez, quienes también dejaron a más de uno con la boca abierta.
Internet también fue protagonista de la Copa, que por primera vez fue transmitida de manera gratuita y en totalidad por YouTube. Además los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Juan Manuel Santos (Colombia) y Ollanta Humala (Perú) convirtieron sus cuentas de Twitter en tribunas donde dejaron sus comentarios de apoyo para las selecciones. El venezolano se quejó, incluso, del mal arbitraje en la semifinal contra Paraguay.
La Copa América de Argentina terminó con el promedio de gol más bajo (2,07 por partido) desde que el torneo se juega en una única sede (1987).
La Conmebol confirmó que la próxima cita será en Brasil en cuatro años, falta ver si se cambia el formato al tener 16 equipos en vez de 12 para tratar de recobrar un brillo que en este torneo no fue fulgurante.

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