“El gobierno frena a la locomotora del país”

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Publicado en fecha septiembre 29, 2011

La población creció 11 veces en 60 años por la fuerte migración; es responsable 72% de la seguridad alimentaria del país; es una locomotora que desaceleró por la crisis y la acción gubernamental, afirma Parada.

Los epítetos, los halagos, acertados, certeros y hasta los de fuera de lugar, abundan por estos días para Santa Cruz. El calificativo persistente de las últimas décadas ha sido el de locomotora por el liderazgo que fue asumiendo el departamento en sus indicadores de desarrollo económico y social. Nos es para menos,  cuando el aporte al PIB nacional se aproxima a un tercio, cuando la producción de alimentos apunta al 72% y exportaciones con alto contenido de no tradicional, ronda los 1.900 millones de dólares, y que absorbe casi el 35 de la producción cementera.
Pero la mole no transita sobre rieles que le han provocado retrocesos y desaceleraciones. La región que impulsó la autonomía considerando que era el mejor esquema para construir su desarrollo afronta obstáculos que el secretario de Economía y Hacienda de la Gobernación de Santa Cruz, José Luis Parada Rivero, atribuye a la relación tensa con el gobierno central. Con anuncios de efectos de la crisis internacional y restricciones presupuestarias en medio, el funcionario de gobierno advierte días críticos.

LA LOCOMOTORA DESACELERADA
Santa Cruz sigue mostrando liderazgo, pero muchos de sus indicadores bajaron. ¿Cómo hay que interpretar estos indicadores?
Unos indicadores están vinculados a factores climáticos y otros son consecuencia de una falta lectura de que requiere esta región. Pero no perdamos de vista de lo que es Santa cruz que en 60 años pasa de tener casi 50.000 habitantes a 2,9 millones de personas.
Estamos hablando de que la población creció en casi… 11 veces desde 1950
Claro. Santa Cruz tiene el décimo mayor crecimiento poblacional en el mundo, producto de las aceleradas tasas de migración interanuales entre 5 y 7% en algunos años y es posible que sea mucho más este último quinquenio.
La participación de Santa Cruz en el PIB nacional es del 27% siendo ya antes había bordeado el 30%.
Claro, pero debe tenerse en cuenta que Bolivia comienza a recibir fuertes ingresos por la venta de gas extraído de los megacampos de Tarija. Están también los minerales cuyos precios se crecieron. Por el contrario, la región ha sabido mantener un nivel próximo al 30% del PIB siendo que antes de los años ‘50 seguramente no pasaba del 1%. Esta región tiene una gran vocación productiva, es hoy responsable del 68 a 72% de la seguridad alimentaria nacional.
Se crea una gran dependencia
No se trata riesgo, sino de relevancia, de la cualidad como región. Por ello que decimos que si le va mal a Santa Cruz, le va mal a Bolivia, pero el modelo hasta ahora ha funcionado, contagia tanto que tenemos la segunda población de ocho departamentos hermanos; aquí está la mitad de los chapacos, paceños, orureños, pandinos, cochabambinos, benianos y  lógicamente se hicieron parte de un pacto social por trabajo y mejores días.
¿Cómo se explica esta participación cada vez más alta en la seguridad alimentaria?
Es una cualidad que se fue desarrollando en torno a las cadenas productivas como el caso del sector oleaginoso cuyo 80% de producción se destina a la exportación y el 20% se queda para el mercado interno. A partir de este sector se generaron oportunidades para el transporte, proveedores de insumos, aceiteras, la avicultura y porcinocultura, están surgiendo pequeños emprendimientos en derivados de soya. Se están generando cadenas para otros sectores como la piscicultura, producción de frutas y verduras y hasta en apicultura. Esto es generación de oportunidades. En el futuro próximo vamos a tener otro polo de desarrollo con el Este con Mutún y la conexión con vial con  Brasil.
¿Esta concentración de seguridad alimentaria irá tendiendo a un equilibrio?
Fuera ideal y deseable que en cada región se vayan desarrollando las cualidades productivas; sin embargo, es acá donde están dadas las condiciones para el desarrollo productivo. A partir de la crisis mundial del 2008 se advierte cada vez más la vital importancia de Santa Cruz porque pueblo que no produzca sus alimentos, no va a comer. Santa Cruz puede jugar un rol mucho más protagónico como productor y generador de riqueza.
¿No es una contradicción el que Ud. se refiera a la locomotora que avanza, cuando la frontera agrícola cruceña dejó de expandirse?
Las condiciones de seguridad jurídica establecidas en la nueva ley agraria están afectando. Se advierte cierta discrecional que afecta al aparato productivo. Pero además están los 35 decretos contrarios al libre mercado que restringen y afectan la frontera agrícola. Sin seguridad jurídica de la tierra el crédito para capital operativo no va. Estamos desaprovechando valiosas oportunidades en los mercados externos y el gobierno se equivocó con la aplicación del mecanismo de control de precios, se desincentivó a la expansión del agro.
Pero sin control de precios se tenía un alto riesgo de presión inflacionaria
No pretendemos que el Estado se mantenga al margen, tiene que controlar los precios, aplicar metas de abastecimiento del mercado interno, pero lo que no se puede hacer es cortar, así se quiebra la perspectiva de crecimiento. La locomotora pierde ritmo.
¿No podría jugar Santa Cruz un rol más protagónico cuando la FAO esta advirtiendo de graves problemas de abastecimiento en el mundo?
Eso es lo que le dijo. El problema es que las políticas del gobierno no están dando las garantías para impulsar el desarrollo agropecuario. La discrecionalidad con decretos, el control de precios, de recorte de exportaciones, va creando una desconfianza y desincentivando la inversión de corto, mediano y largo plazo. Con seguridad jurídica y mayor acceso al crédito, sin duda que se incrementaría la frontera agrícola. Compartimos que es necesario garantizar la provisión al mercado interno, pero la visión debe ir más allá. Podemos ser un proveedor de alimentos. Estamos dejando escapar chances.
¿No está en esa línea el apoyo al sector productivo impulsado por el gobierno?
Es parte de la visión estatista. Se creó Emapa una empresa sobre la cual no sabemos cuántos recursos se ha gastado y cuál es su impacto sobre el gasto público. No se puede controlar con el mínimo de producción que maneja y sin posibilidades reales de custodia en las fronteras.
LA TENSA RELACIÓN
CON EL GOBIERNO
Hace unos días Ud. encabezó la propuesta de ejecutar el Censo de Población, retrucando la imposibilidad que indicó el gobierno. ¿Por qué?
Necesitamos el Censo de Población y Vivienda, lo mismo que el Censo Agropecuario porque es la única manera de determinar en qué situación nos hallamos en cada uno de los indicadores. El Censo definiría la distribución equitativa de recursos y los escaños en la Asamblea Parlamentaria. Para Santa Cruz es fundamental porque así se podrá establecer las políticas de desarrollo para el corto, mediano y largo plazo. Tras el Censo hay que acordar un pacto social y fiscal, no solo para la redistribución de recursos, sino para fijar objetivos de desarrollo.
¿Cómo califica la relación con el gobierno?
La relación es muy complicada desde 2006 porque se impone una agenda política que obliga al gobernador (Rubén Costas) a establecer un equilibrio entre la presión de una agenda estrictamente política y cuatro departamentos motivados por establecer un sistema de autonomía que pasa a ser en el único mecanismo de resistencia a la visión hegemónica y poco democrática.
¿Hasta qué punto puede considerarse autonómica si los mismos impulsores hoy reniegan de ella?
Más allá de las imperfecciones, es autonómica y lo que correspondía fue acompañar de una gestión técnica y financiera que muestre las bondades de este proceso con una mejor utilización y distribución de recursos. Le doy un ejemplo, el año 2006 la cobertura eléctrica era del 62% y actualmente alcanza al 84% con más de 4.000 kilómetros de tendido eléctrico. Asimismo, hemos pasado del 70 al 97% de cobertura de agua potable con lo cual evitamos enfermedades. Estamos trabajando en el proceso de integración vial del corredor Este con la conclusión de la carretera Santa Cruz–Puerto Suárez; uniremos Okinawa con Pailón a través de puente Banegas; construimos defensivos en la cuenca del Río Grande para aliviar la pérdida de cultivos. Pero además están centenales de obras sociales.
¿Cuál ha sido el impacto del sistema de distribución de regalías?
Tuvo un impacto altamente positivo por el carácter equitativo de los ingresos por hidrocarburos: el 50% se destina a las provincias productoras, 40% a las no productoras y el 10% restante a los pueblos indígenas. Se descentralizó recursos y se ejecutan más de 800 proyectos entre escuelas, centros de salud, caminos, y plazas generan una inversión muy fuerte en todo el departamento.
¿Cuánto pierde Santa Cruz con las restricciones y recortes?
Esto no es nuevo, viene desde 2006. Al ver que se van imponiendo las autonomías, el gobierno comienza a realizar recortes del 75% del IDH en la gestión 2007 y tres meses de ingresos el año siguiente, totalizando 450 millones de bolivianos. En los años posteriores hemos sufrido iguales recortes que totalizan cerca de 1.000 millones de bolivianos.
¿Esta acción es sólo con Santa Cruz?
No, por supuesto. El gobierno comienza a atacar a las 350 entidades autónomas entre municipios, universidades y gobernaciones con recorte diversos. Las gobernaciones se ven afectadas en el IDH, los municipios a través de las notas de crédito fiscal que les representó pérdidas por 2.000 millones de bolivianos, en tanto que las universidades dejaron de percibir 500 millones por coparticipación.
Ahora el gobierno pasa a promulgar leyes asignándonos mayores competencias como los centros de salud de tercer nivel sin acompañar fuentes de financiamiento. El Estado administró el 85% del Presupuesto 2010 entre sus empresas, ministerios e instituciones y sólo 15% restante quedó a cargo de las 350 entidades autónomas entre universidades, municipios y gobernaciones.
¿Cuáles son las fuentes concretas de ingreso de la gobernación?
Tenemos el IDH que representa cerca del 75% de las fuentes de financiamiento de programas y proyectos; está también el Fondo de Compensación que también se genera en los hidrocarburos, el Impuesto Específico a Hidrocarburos y Derivados (IEHD) y las regalías forestales y mineras que han ido bajando. La otra fuente son los ingresos propios que nos deja con una gran limitación en la aplicación de impuestos. Eso nos deja de manos atadas.
¿Qué impuestos sí puede aplicar?
Todos los hechos generadores los tiene el gobierno central, no podemos aplicar sobretasas. Las gobernaciones podemos aplicar tres niveles de impuestos: la sucesión hereditaria que en todo el país recauda 20 millones de los que 5 millones corresponden a Santa Cruz; el impuesto a las aeronaves y motonaves acuáticas y algunos impuestos sobre medioambiente. Así es muy poco lo que se puede hacer para generar ingresos. El gobierno perdió la oportunidad con la Ley de Clasificación de Impuestos para dar responsabilidades a las gobernaciones y municipios.
¿Cómo ve el 2012 a la luz con estas restricciones?
Será difícil. Hay que sincerar el presupuesto porque se prevé que los municipios pequeños y medianos tendrán serios problemas para atender las demandas de programas y proyectos de desarrollo. La gobernación hará esfuerzos para tratar de cumplir los compromisos asumidos. No vamos a aceptar la administración de los hospitales de tercer nivel porque no están dadas las condiciones.
¿Qué proyectos quedan postergados?
Caminos, varios proyectos de provisión de agua y electrificación sufrirán una desaceleración hasta que consigamos recursos suficientes que podrían venir de crédito externo. Estamos gestionando ante el gobierno para ejecutar el proyecto Rositas para la generación de energía y riego para 200.000 hectáreas. La transferencia de hospitales de tercer nivel también se posterga.
En el gobierno asumen que, por el contrario, el presupuesto de Santa Cruz crecerá en 2% el 2012.
Por donde se vea, el presupuesto de la gobernación baja. De los 2.300 millones de bolivianos ya nos sacaron el presupuesto de educación por 1.200 millones -que era solamente contable-. Nos quedan sólo 293 millones que es para salud y 12 millones para el servicio de gestión social. Si a ese suman los 800 millones por ingresos propios, regalías y algunos créditos externos estaríamos hablando de 1.100 millones, esto es 1.200 millones menos que en la gestión 2011. Hablando estrictamente de hidrocarburos, tenemos 127 millones menos en lo que corresponde a regalías e IDH. Por tanto la caída neta de nuestro presupuesto es del 20%.
¿Es la autonomía que soñaban?
El hecho que la autonomía esté en la CPE ya es un triunfo no sólo de Santa Cruz, sino del pueblo boliviano y esto es irreversible. Sólo Dios es eterno y la autonomía  irreversible. Este proceso no va a parar porque en todos los departamentos advierten la centralización de recursos, de decisiones y políticas erradas en sectores estratégicos. La única manera de equilibrar el desarrollo económico es con autonomía. Vamos a estar restringidos estacionalmente, pero la capacidad de gestión del propio gobierno, los departamentos autónomos, los municipios y pueblos indígenas van a revertir es situación más temprano que tarde.

EL ENTORNO PELIGROSO
¿Qué sectores de la economía le preocupan?
Voy más allá: diría que son tres sectores que se hallan en una quiebra  técnica: hidrocarburos porque la demanda ya superó totalmente la producción nacional, tanto que pasamos de importar un valor de 241 millones dólares el 2005 a casi 1.000 millones para este año, lo que implica subsidiar casi una tercera parte para gasolina y diesel. A ello hay que sumar los niveles insuficientes de producción de YPFB y la baja ejecución de inversiones. Hemos advertido la reducción de la producción de petróleo en casi un 50% y de GLP en casi 70%. El segundo sector con serios problemas es el energético; estamos en un punto muy delicado entre la oferta y la demanda, no tenemos reserva energética y eso -obviamente- impide la apertura de nuevas industrias, ampliaciones en los niveles de producción.
¿Y el tercero?
El servicio de salud. No hubo grandes inversiones, el crecimiento de los ítems de salud es muy pequeño. Tenemos plata  para helicópteros, satélites, aviones, pero no hemos visto requerimientos de crédito para equipamiento hospitalario. Esta situación de desatención nos está conduciendo a un posible colapso, en el corto plazo, si no nos ponemos de acuerdo el gobierno central, gobiernos departamentales y municipios. Ya no es no es cuestión de quién paga los ítems, sino de establecer una solución estructural.

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