El cambio ¿del cambio?

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Publicado en fecha septiembre 29, 2011

Tácticas represivas, requisa de cámaras,
trabas a la libre protesta  y circulación apuntaban
a ser cosa del pasado, pero parece que las
tendencias son otras y algunos hechos
desesperados lo están demostrando.

En septiembre del 2008 a dos días de  la toma de instituciones en Santa Cruz y Tarija, el ex prefecto pandino, Leopoldo Fernández, ordenó tender  dos zanjas para frenar la columna campesina que fue preludio trágico de la “matanza de Porvenir”. Tres años después, entrado otro septiembre, un nuevo  zanjón fue excavado por colonizadores en Yucumo, Beni  para detener la marcha indígena de “los Tipnis” hacia La Paz.
Pese a las diferencias de tiempo y de personajes, en este y en otros casos las semejanzas muestran cómo persisten y se reproducen, en uno y otro bando, recursos políticos y acciones, según las cuales, al parecer, las viejas prácticas se resisten a morir.
Y cómo el disolver las protestas gasificándolas sigue subsistiendo como viejo recurso de fuerza que reemplaza a la política cuando ya se ha perdido bastante fascinación, al igual que impedir que los marchistas suban a los buses (27-abril del 2010, protesta de jubilados en Caracollo antes de las elecciones municipales) o  aún: acorralarlos y meterlos en buses para devolverlos a sus comunidades (25-septiembre del 2011, columna indígena en Yucumo).
“Uno no sabe cómo explicarse la decisión gubernamental de renunciar a la política, pensando que con eso el conflicto se acaba. Es probable que la solidaridad en centros urbanos no se quede quieta con este evento; la apuesta por la intervención policial es de muy corto plazo y provoca más problemas de los que va a resolver”, advierte el analista Gonzalo Mendieta, tras la serie de los hechos recientes con forcejeo incluido del Canciller y las mujeres marchistas.
Las continuidades muestran, de otro lado, variantes extrañas de un concepto  y sus derivaciones: el cambio del cambio, cómo cambió el cambio, el cambio del proceso, el retroceso del cambio, el proceso del retroceso…
Todas ellas marcan igualmente, la recta final de los comicios de octubre en que, al margen de pretextos diversos, y aún metas saludables como la re-institucionalización de la judicatura boliviana, las fuerzas oficialistas afrontan el reto de salir victoriosas en las urnas, otra vez.
Con la diferencia, sin embargo, de que ahora enfrentan -aparte de la derecha y el centro (28 % de promedio histórico reciente)- no sólo a sus ex aliados del MSM por segunda vez consecutiva, sino a una fracción significativa de disidentes que critican la dirección del proceso y reclaman su reconducción, conformando –ambos- un importante aunque delgado (15 % posible) segmento de clases medias y bases que pueden dar fin con el monopolio de los 2/3; ese que contribuyeron a forjar desde el 2006 y muchos años antes.

DEL ERROR, VIRTUD
Si las elecciones que se avecinan se dieran en otro contexto, con menos debilidades que administradas por el presidente Evo Morales, es probable que la condena por genocidio a algunos de los secuaces de Goni Sánchez, el involucramiento de Tuto Quiroga en el juicio por los petrocontratos; la detención del ex presidente del Banco Central, Juan Antonio Morales y la misma evocación de la “masacre del Porvenir”, influirían en el ánimo de los electores a fin de que el MAS siga detentando los 2/3 esenciales para poner en vigencia más decisiones, atinadas o no.
Pero el empeño en partir en dos el Territorio y Parque Nacional de Isiboro- Sécure (TIPNIS) con una impugnada carretera –hegemonía brasileña de por medio– que beneficiará esencialmente a petroleras (Petroandina: YPFB- Petróleos de Venezuela, pronta a operar en el bloque Sécure) y a miles de cocaleros en pos de nuevas tierras que reemplacen a las cansadas del Chapare, amenaza con echar por tierra el anuncio presidencial de una victoria electoral, que parece fácil en el área rural, pero difícil en las grandes ciudades.
Con el TIPNIS y el Aguaragüe chaqueño en las listas de las nuevas áreas de explotación hidrocarburífera confirmadas por el viceministro Eduardo Alarcón , la depredación tiende a estar sellada y a merced de cocaleros y petroleras en una asociación que tiende a extenderse a otras regiones como Ixiamas, en la amazonia paceña, donde el asfalto hacia San Buenaventura-Rurrenabaque, ya está avistado por  colonizadores ansiosos de tierras semi-vírgenes.
La misma adversidad atraviesa el oficialismo en su propio nido: la sede de gobierno donde los municipios rurales alborotados por recuperar sus límites ancestrales, principalmente  en favor de modernos loteadores del borde metropolitano, exacerban los ánimos anti masistas, ya revelados el 2010 y recontra confirmados con el paro de septiembre
Las proyecciones generales corren de la mano de la popularidad presidencial en el eje central y otras ciudades intermedias que concentran el voto, además del cautivo sufragio rural; pero también del índice de abstención previsto por el vicepresidente Alvaro García.
“Hay un 50% de la ciudadanía que va votar nulo, por las irregularidades y denuncias de hacer campaña pese a las prohibiciones del Organo Electoral”, coincidió en parte el analista Carlos Cordero.

ADEREZOS ELECTORALES
De inmediato, el presidente Morales  tildó de “delincuentes confesos” y enemigos de la democracia a los activistas que impulsan la campaña por el NO; que la derecha prefiere llamar “rechazo”, para diferenciarse del MSM.
Según Juan Del Granado, jefe del Movimiento Sin Miedo, son los candidatos y el mismo gobierno los que están violando la Ley Electoral, al realizar campaña abierta.
La polémica está aderezada, entre otras especies, por la cita del ex general narcotraficante, René Sanabria, con la justicia estadounidense; el seguimiento a las llamadas de ciudadanos (¿quién está seguro de no ser escuchado?); la frustrada expulsión de la agencia norteamericana para el desarrollo (USAID) y el incierto restablecimiento de las relaciones con EEUU a nivel de Embajadas, y el aditamento de que el Presidente cree que Sanabria lo inculpará para recibir una condena leve.
No deja de sorprender, en ese panorama, el manejo informativo de los medios grandes cubriendo como nunca la marcha indígena, contrarrestados por los del gobierno que tratan de desvirtuar sus versiones, incluso recurriendo a acciones vedadas (invasión de privacidad) que se suponían enterradas con el pasado que se quiere sepultar.
Y no es que los riesgos consistan en que el MAS precise aún de los 2/3, ni que sus expectativas de control actual casi total del rumbo nacional queden afectadas.
Se trata de la continuidad de un proceso que, eventualmente devenido en cuasi estancamiento o retroceso, quede afectado  en sus esperanzas de transformaciones más esenciales: que no tienen que ver éstas, precisamente, de acuerdo con la disidencia, con la restauración o persistencia de un capitalismo de estado que se ha dado maneras para seguir perviviendo entre de las vicisitudes del cambio; casi lo mismo que las viejas prácticas de la cooptación de las bases, las zanjas contra las marchas o es el espionaje; y los empecinados modus vivendi y modus operandi, reciclados salvo excepciones en ámbitos clave de la estructura oficial.
“El  2012 se va a viabilizar el procedimiento constitucional de revocatoria de mandato que pudiera ser utilizado para varias actuales autoridades” advierte el crítico gubernamental, Jorge Lazarte. “Si al Gobierno le fuera mal en las elecciones podría tener un duro camino hacia demandas de revocatoria de mandato”.
¿”CAMBIÓ EL CAMBIO”?
El sugestivo concepto, título de un reciente coloquio de  prensa, da cuenta de algunas reflexiones en torno a las peripecias que, bien endilgadas o no, atraviesa el régimen de los movimientos sociales.
“La velocidad del cambio no ha registrado mayores alteraciones en los últimos seis meses; la sensación es de angustiosa calma respecto de la vertiginosidad con la cual se desarrolló en el primer mandato”, recuerda el semanario La Epoca, de apoyo crítico a la gestión estatal.
Por el mismo rumbo, las organizaciones sociales han retornado a su ‘estado natural de desarrollo’ y se movilizan solo cuando la materialización de sus intereses de grupo está en juego; “sus dirigentes, salvo honrosas excepciones, se han convertido en gestores de empleo y dan señales de una peligrosa aristocratización”
Esto provoca ansiedad; y la mayor parte de la crítica no es por una nostalgia del pasado sino por la espera de una nueva aceleración, agrega el semanario, describiendo, más allá de lo fácil o difícil de construir un nuevo estado, las urgencias de unas acciones que se dejan esperar.
Y que, para la disidencia, van desde la “reconducción” y el manido “golpe de timón”, en contra justamente de seguir reproduciendo el poder tal cual, a la antigua usanza; es decir, también, de seguir volcándose a la derecha, como prevé el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, entrevistado por Página 7:
“La base social de este Gobierno ya no es una alianza campesino-indígena, es otra cosa. Podría estar la idea de otra alianza, digamos de una burguesía nacional que estaría por detrás de un modelo de desarrollo. Pienso que el Estado boliviano es un campo de disputa tremendo hoy día, muy fuerte y muy salvaje entre diferentes fuerzas… Para mí a corto plazo la alternativa de Evo es la derecha, no veo otra opción desde la izquierda”,
Coincidentemente o no, la ExpoCruz, orgullo de la burguesía más pujante del país,  fue el escenario para que el Vicepresidente replanteara  la alianza estratégica entre el Estado y la empresa privada.
Aunque el borrador de respuesta se encuentra todavía en manos de Gabriel Dabdoub, por 1.400 millones de dólares, la 36 Feria Exposición de Santa Cruz complació doblemente  a los empresarios, interesados sobre todo en esta posición: “El Estado no está para competir con nadie; no está para arruinar a nadie; está para crear una vigorosa infraestructura que permita el desarrollo de una infinidad de iniciativas de los pequeños, medianos y grandes productores”.

RIESGOS
Para los observadores del gobierno,  más allá de “los Tipnis” está en desarrollo una estrategia de “desgaste” en pos de la derrota política del cambio y de su líder y que llegue “sin aliento” a las elecciones de 2014.
“No hay duda que la derecha apuesta a terminar el año con victorias en ambos planos y enfilarse hacia mediados de 2012 promoviendo referéndum revocatorio para autoridades departamentales, municipales y, sobre todo, de diputados uninominales”, alerta Hugo Moldiz, de la fundación para la Democracia Multipartidario y director de La Epoca.
Un presidente que pierda los dos tercios en el parlamento junto con gobernaciones y municipios, es el escenario ideal para tratar de revertir el cambio, observa también remarcando más debilidades:
Como que el gobierno contribuye a los conflictos con “la ausencia de mirada estratégica, inexistencia de un aparato político que libre la batalla ideológica y política en la sociedad civil,  poca capacidad de redefinir su relación con los que deben estar de su lado, escaso avance en el cambio de la matriz productiva y un déficit de participación social en la construcción de un nuevo tipo de poder”.
Una de las salidas es restablecer una nueva forma de relación con todas las organizaciones sociales. Pero vaya a saberse si el Presidente está dispuesto a los ajustes no solo de horizonte, sino de velocidad, personajes y actitudes.

LA DENUNCIAS SIN RESPUESTA

Un fax emitido desde la Cámara de Diputados (591+2+2201663),  muestra la papeleta con cinco casillas marcadas. La papeleta marcada es una de las nueve que el MAS ha confeccionado y que está remitiendo por fax a todas las reparticiones públicas controladas por los masistas. Juan Del Granado/MSM

Y si ya no creemos en los indios, porque se han hecho expresión de los ambientalistas y de la derecha, ¿por qué no preguntamos a la Madre? Tenemos yatiris, amautas y chamanes, que son los representantes del conocimiento de nuestros pueblos ¿O es que sólo nos sirven para la foto y la imagen internacional? ¿Será que, en el fondo, no creemos en ellos ni en la Madre?. Rafael Bautista, filósofo.

¿POR QUÉ NO LE PREGUNTAMOS A LA MADRE TIERRA?

Esa es la propuesta, a propósito,  del filósofo Rafael Bautista: ¿O es que ya tampoco creemos en la Madre… y la defensa de ella es mero recurso demagógico para perseguir un proyecto que nos haga ricos, siempre a costa de alguien (en este caso de la Madre)?
“Si el proyecto es, otra vez, la riqueza: ¿qué clase de riqueza?, cuestiona también Bautista. Si es la riqueza moderna, entonces ya sabemos, el precio de esa riqueza es la producción de miseria. ¿Quiénes serían nuestros nuevos miserables?
El  enfrentamiento entre sectores campesinos e indígenas no es casual, reflexiona:
Si los campesinos también apuestan por esa clase de riqueza, entonces la tierra no es Madre sino fuente de ganancias. Por eso hay cocaleros (no todos) que intensifican su producción a costa de los consumidores, pues de tanto químico que acelera las cosechas, la hoja bendita ya no produce bendición. Se convierte en fuente de ganancias. Lo sagrado se hace pagano.
“Si fuéramos primer mundo se entendería esa apuesta: dominar; pero si somos nosotros la prueba histórica de las consecuencias irracionales de aquello, ¿por qué la obstinación en perseguir algo que sólo produce miseria?
La crisis ecológica no es producto de la casualidad sino  consecuencia de un modelo de vida que hace de su “desarrollo” depredador el único posible: La humanidad entera está hambrienta de alternativas, incluso el primer mundo.
“Si es así, ¿por qué clausurar en nosotros la posibilidad de ser fieles a una apuesta que no es sólo nuestra sino mundial?” En Rebelion.org  23-08-11

MARCHANDO CON LOS TIPNIS…MOS A LA MADRE TIERRA?

Visto desde el MAS ¿cuáles con los actores de la VIII marcha indígena y sus intereses políticos?

1. Los pueblos indígenas de las tierras bajas y sus diferencias en torno a los conceptos de desarrollo, tierra-territorio, poder político y proyecto emancipador, incluida la disputa entre una fracción controlada por Adolfo Chávez y Celso Padilla, de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG).

2. Esa fracción de ultraderecha cuyo caudal electoral gira cerca del 28% en los últimos diez años. Es esa parte de los políticos y la población que no acepta ni aceptará a ningún gobierno de izquierda y más aún a un líder indígena con ideas de cambio. Derecha primitiva que “levanta con entusiasmo las banderas de la plurinacionalidad”.
3. Disidentes del MAS y del gobierno. Grupo no heterogéneo ni único. Su “desmarque” se debe a la imposibilidad de haber accedido a responsabilidades públicas en unos y por crecientes contradicciones teóricas con el vicepresidente García en otros, pasando por prejuicios y otros intereses menores. De este grupo, unos apuestan en silencio a un reencuentro sobre nuevas condiciones con el Presidente y otros están decididos a construir otro proyecto político.

4. El MSM, cuya apuesta es la acumulación de fuerzas y el posicionamiento político en otros sectores que no sean las capas urbanas de La Paz. Acompañado por una larga experiencia política, Juan Del Granado, tiene la certeza de que no es posible derrotar a Evo si previamente no se le afecta su hegemonía en los pueblos indígenas campesinos originarios.

5. La presencia activa de una fracción de la Conamaq encabezada por Rafael Quispe, distanciado de Evo. La apuesta es salir con un prestigio tal que le permita resolver a su favor la pugna que tiene con Sergio Hinojosa, otro dirigente bastante próximo al proceso de cambio.

6. La presencia del “capitalismo verde” y de los EEUU a través de una influencia directa en bastantes ONG que, directa e indirectamente, están conectadas a los financiamientos de USAID y de su proyecto de control regional: la Iniciativa para la Preservación de la Cuenca Andino Amazónica.
Fuente: Porqué la marcha debe llegar a La Paz, La Epoca 11-17 sept 2011

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