Élites, Bases y clases medias cruceñas

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Model 6

Publicado en fecha enero 04, 2012

Las diferencias entre abundancia y pobreza, entre  servicios públicos y  privados, “entre la organización y el caos”, y en la propia distribución del reconocimiento social son muestras cotidianas de la desigualdad en la sociedad cruceña.

Expertos de Naciones Unidas, que analizaron trabas y facilidades a la movilidad social en Santa Cruz, sostienen que se trata de una ciudad en la que una estructura social tradicional, “basada en el honor que diferencia a los grupos sociales”, coexiste con un rostro moderno y, teóricamente, más igualitario.
¿Cuáles son las tensiones en la sociedad cruceña?
¿De qué manera la rápida transformación urbana ha intervenido en la construcción de identidades y en la distribución del reconocimiento simbólico, además de las oportunidades y barreras a la movilidad social?
Las preguntas atravesaron la investigación para las clases medias cruceñas, por parte del reciente informe sobre Desarrollo Humano en Bolivia, publicado por el PNUD.

LA DIVERSA BURGUESíA
CRUCEÑA DE HOY
Hasta 1950 estuvo formada casi exclusivamente por las llamadas familias tradicionales, pero hoy no escapa a la fragmentación identificada en las ciudades de La Paz y Cochabamba y está integrada por una diversidad de grupos o estratos, descritos por Fernando Prado Salmón (“Poder y élites en Santa Cruz”, 2007)
La recomposición de esta burguesía señala la existencia en Santa Cruz de un “limitado proceso de movilidad estructural”, definida como la movilidad que transforma la estructura de clases en el tiempo.
El origen de su capital y la procedencia de sus miembros, facilitan la identificación de las vías que han hecho posible la incorporación de nuevos grupos a la burguesía cruceña.
De la clase media provienen a su vez los grupos de profesionales y los formados gracias a sus relaciones con el poder político.
Y de la clase popular, según los expertos, emergieron los inmigrantes de las provincias cruceñas y los profesionales de origen popular.
Respecto de la emigración extranjera, sea europea, del Medio Oriente o compuesta por ejecutivos de empresas transnacionales, resulta aventurado establecer el origen social
Tres mecanismos (C-6) de movilidad social de los estratos de la burguesía, incluida una educación de mejor calidad, han sido identificados:
la capacidad para adaptarse a las transformaciones del mercado y mutar, por ejemplo, del rentismo a la actividad industrial, o de la agricultura a las finanzas;
las mejoras en el logro educativo: la tasa de término a octavo de primaria (76%) es algo superior al promedio nacional (75%), y
la inmigración, que ha convertido a Santa Cruz en el principal destino de la migración interna, pues 65% de quienes habitaban en el departamento habían nacido en otro departamento del país, según el Censo de 2001.
ÉXITO MONETARIO,
COMPARSAS Y TRABAJO
Los hábitos de consumo y la pertenencia a redes sociales son los referentes y pilares simbólicos con los que se define y se identifica la clase media cruceña, de acuerdo con jóvenes y adultos jóvenes entrevistados.
Según la percepción de la gente bien, como se autodenominan los jóvenes del estrato medio, ésta ha pasado de ser un grupo modelado por un conjunto de tradiciones, que van desde el uso de territorios de ocio y educación, por comportamientos y valores y por la apariencia externa, a distinguirse fundamentalmente por el poder del dinero. Lo que de alguna manera describen los jóvenes es la transición de la sociedad cruceña de una cultura estamental, basada en costumbres, hacia una moderna asociada al éxito monetario. Respecto a ese proceso, Adrián Waldmann, “El Habitus camba”, 2008) sostiene que más que pasar de una cultura tradicional a una moderna, la sociedad cruceña fusiona estilos de vida modernos con una mentalidad tradicional.
Otra lectura posible es que la clase media percibe procesos de movilidad social que generan y posicionan a nuevos integrantes en la sociedad cruceña, así como formas de diferenciación social marcadas por la riqueza que, por otra parte, desplazan a los miembros tradicionales.

FRATERNIDADES Y COMPARSAS: ASCENSO O DESIGUALDAD
De acuerdo con el estudio del PNUD, las fraternidades que convocan semanalmente a sus miembros y las comparsas que funcionan en torno al carnaval, dos instituciones típicamente cruceñas, funcionan como redes que proporcionan apoyos al mismo tiempo que diferencian a los grupos sociales.
Aparentemente edificadas fuera del mercado, son mecanismos que estructuran oportunidades materiales y facilitan el desempeño de los grupos en el mercado, operando como espacios de inclusión/exclusión.
“Estar en una comparsa da estatus social. Tú dependés de la clasificación de tu comparsa, que se clasifica por categorías”, señala una joven universitaria del estrato medio.
Otra enumera los criterios de la diferenciación: “el nivel social de los pelados, los colegios en los que están, el dinero que tienen: ahí se ve qué comparsas son más o son menos.”
“Los pelados que no tienen comparsa son nadie”, resume una expresión acerca de la de estas redes sociales en la construcción de las desigualdades simbólicas
Así, el origen social, el tipo de institución escolar y el capital económico determinan la ubicación de los varones en la estratificación simbólica y de género.
Las mujeres dependen todavía del estatus de sus parejas (“Como los chicos son los que pagan, son los que invitan, las chicas pueden ir a una comparsa pero siempre que un amigo las invite”).
La descripción del rol de las redes sociales proporciona pistas acerca de los criterios que intervienen, según el estrato medio cruceño, en el proceso de asignación de prestigio social. Se trata de elementos asociados a estilos de vida que revelan especificidades en la estructura de valores y creencias, descubriendo fuentes de discriminación social sustentadas, entre otras, en el género o los cánones de belleza.

“TRABAJAR COMO COLLA”
El desempeño laboral es valorado de distinto modo según el origen regional de las personas. Así por ejemplo, en los comerciantes andinos se valora la ética de trabajo -“la perseverancia”-, una cultura de ahorro que estaría asociada a una visión de futuro que, sin embargo, no les impide “darse sus lujos”.
En contraposición, se entiende que la mentalidad cruceña tiene el presente como horizonte, un rasgo que limita por ejemplo el hábito del ahorro -“Yo tengo un tío que trabaja cuatro días y bebe un mes. Y esa es la clásica del camba ¿no? Trabaja y bebe”, sentencia Ricardo, un ingeniero electrónico.

LOS SECTORES POPULARES
CRUCEÑOS
La desintegración familiar es una poderosa desventaja para los grupos económicamente vulnerables, pero la condición migratoria agudiza ese tipo de problemas familiares, que no se restringen a los inmigrantes de las tierras altas, sino que afectan también a quienes llegan de las ciudades intermedias a Santa Cruz.
Un cambio que comporta un esfuerzo de asimilación cultural en el habla, las costumbres y gustos, entre otros aspectos, que da pistas sobre la relación de desigualdad en el interior de la sociedad cruceña.
Esa realidad es valorada por los inmigrantes entrevistados como barrera en las posibilidades de inserción en el mercado de trabajo y en la inclusión social. Estos obstáculos potencian las dificultades de lograr un primer empleo entre los jóvenes inmigrantes de las provincias, para quienes la acumulación de experiencia es especialmente apreciada frente a la formación técnica que, sin embargo, mejora las posibilidades de lograr un empleo.
La emigración transnacional generalizada en los últimos años en los estratos cruceños con dificultades laborales es vivida como otro elemento que contribuye a la fragmentación de las familias, incrementando su fragilidad.
La aspiración de los trabajadores manuales de Santa Cruz no escapa a la tendencia advertida en otras ciudades. El negocio propio (un taller, un centro de internet o una tienda) figura en su imaginario como una de las pocas oportunidades de ascenso social. La dificultad en el acceso a crédito se convierte en la estrategia central para financiar emprendimientos económicos a los que se arriesgan a pesar de la permanente situación de contingencia en la que se desenvuelven sus vidas.

Los grupos de la nueva burguesía cruceña

1.    Familias tradicionales rentistas cuyo capital proviene de la valorización de propiedades rurales y urbanas motivada por el crecimiento de la ciudad, la construcción de la red caminera departamental y la provisión de servicios públicos.
2.    Familias tradicionales empresarias que diversifican sus actividades -financieras, productivas y comerciales- acomodándolas a los cambios de demanda del mercado.
3.    Familias populares modernizadas. En este caso la profesionalización de sus hijos permite su inserción en la economía de mercado y la acumulación de bienes materiales.
4.    La nueva burguesía asociada al poder político. Conocidos como  “nuevos ricos”, su poder deriva de una relación clientelar con los gobiernos centrales y locales.
5.    Burguesía inmigrante. Procedentes del interior del país, Europa y Medio Oriente, se dedican principalmente a actividades agroindustriales y comerciales.
6.    Profesionales locales o inmigrantes. El veloz crecimiento de la economía generó una demanda de profesionales que invirtieron su capital en empresas asociadas a su formación: clínicas y empresas constructoras, entre otras.
7.    Empresarios y técnicos extranjeros de transnacionales, atraídos por la capitalización de empresas estatales, se han integrado a la élite social y a las instituciones corporativas como CAINCO. Fuente: Prado Salmón 2007

ALGUNAS CIFRAS

El Indice de Desarrollo Humano (IDH) que en 2001 alcanzó a 0.815, es el segundo más alto en Bolivia después de la  ciudad de Cochabamba.

Pero ese índice baja a 0.733 -menos 0.082 puntos- si es corregido de acuerdo con la distribución entre su población de cada uno de los componentes que integran el IDH (salud, educación e ingresos).

La diferencia entre ambos indicadores pone en evidencia la desigualdad existente en la sociedad cruceña, aunque menor que en La Paz y Cochabamba.

De ser habitada en 1992 por 709.584 personas a contar con una población de 1.135.526 en 2001, en pocos años Santa Cruz ha pasado de ser un pueblo “donde más o menos todos se conocían” a convertirse en la ciudad más poblada de Bolivia.

BurguesÍa cruceña: ¿cómo se perciben sus estratos?

LA NUEVA BURGUESÍA VISTA POR ELLA MISMA

“El grupo empresarial empezó con mi abuelo
que era comerciante, luego se fueron diversificando
las oportunidades” relata uno de sus
miembros jóvenes. “Durante la crisis compramos
unas tierras y así comenzó la ganadería,
aunque nunca fue la fortaleza del grupo. Luego
entramos en la industria, en una importadora
y ahora como accionistas de un banco. Cada
empresa tiene su propia historia.”
–Miembro joven de un grupo empresarial, Santa Cruz

La diversificación de actividades es, como evidencia el testimonio de un joven de un grupo empresarial, uno de los rasgos estratégicos del empresariado que enlaza actividades agropecuarias, comerciales e industriales completando el espectro de sus negocios con empresas financieras y de  comunicación.
Reconocen el valor de la cultura del riesgo (“Ninguna empresa comienza perfecta. Hay que esforzarse, invertir, arriesgarse”), el trabajo en equipo (“Las empresas son hechas por gente que trabaja”) y la perseverancia como pilares del éxito empresarial.
Con una mentalidad que combina una lógica capitalista con valores más bien tradicionales, los grupos se constituyen teniendo como base a distintas generaciones familiares, lo que asegura un sólido tejido empresarial y la diversificación de sus empresas sin perder el control de las mismas.
La apuesta por la educación de los cuadros jóvenes preparados en el exterior y su organización en torno a instituciones corporativas o cívicas como la Cámara de Industria, Comercio y Servicios y Turismo (CAINCO) o el Comité pro Santa Cruz, son estrategias que refuerzan el poder económico del empresariado, que se ve a sí mismo como responsable del avance de Santa Cruz frente al estancamiento del resto de las regiones del país.

Fuente: Informe Nal. Desarrollo. Humano, PNUD-Bolivia 2001

TRES GENERACIONES  DE LA BURGUESÍA POPULAR

“Mi madre enviudó muy joven y tuvo que hacerse cargo del trabajo de mi padre que era en la siembra de caña, arroz y ganadería en el norte de la ciudad de Santa Cruz. Mi padre salió bachiller y estudió alguna carrera técnica,  mi madre sólo llegó a segundo básico.  Como mi madre se quedó en el campo tuve que ir a estudiar a un internado en Montero.  Cuando me tocó entrar a secundaria me vine a Santa Cruz porque aquí hay más oportunidades para el estudio, ¿no? Después mi madre decidió que estudiara para ser Secretaria Ejecutiva aunque yo quería ser abogada. Ella pensaba que las mujeres teníamos que estudiar carreras cortas, tal vez porque ella no tuvo mucha educación.
Me casé a los diecinueve años con un ingeniero industrial que estudió en Estados Unidos y que ahora tiene un puesto alto en un ingenio azucarero. Años después estudié contaduría pública en la universidad, que me tomó mucho tiempo porque mi prioridad entonces eran mis tres hijos.
Mis dos hijos mayores estudian administración de empresas en Estados Unidos. La mayor consiguió una beca y fue a China a aprender mandarín porque dice que ahora es más necesario que el francés. Es decir, de Mineros a China,  aunque a mí no se me hubiera ocurrido ir a China. Supongo que mi marido tiene que ver con eso en gran medida porque es muy emprendedor y también yo. Les inculcamos ambición de superación, que lleguen a ser alguien en la vida, que logren mayores cosas”.
–Mujer cruceña nacida en el municipio de Mineros, que llegó muy joven a la ciudad de Santa Cruz, convirtiéndose en profesional y pequeña empresaria agropecuaria; describe los esfuerzos educativos y logros de tres generaciones.
En contraposición con el retrato de la burguesía tradicional, la  historia ilustra la trayectoria de movilidad seguida por algunos inmigrantes de las provincias, que han pasado de un origen popular a situarse en la élite económica cruceña.

El relato destaca el eslabonamiento entre emigración rural, educación y movilidad ocupacional, así como la importancia que otorgan los bolivianos a la transmisión de valores como la superación, el ascenso social y la realización de metas para la formación y acumulación de aspiraciones. Estas últimas funcionarían como mecanismos para franquear las desigualdades educativas y ocupacionales.
Se muestra así que elementos subjetivos como las aspiraciones, que forman parte de la cultura que mira hacia el futuro, influyen en las decisiones que favorecen el paso de la situación actual a una deseable, que no es otra cosa que movilidad social.

Discriminación: aquí y allá, y más acá

“ Tenemos que aceptarlo, todos somos diferentes”
–Empresario, 24 años

¿De qué manera los componentes de la desigualdad simbólica ponen en peligro la cohesión social? La discriminación es un tema especialmente recurrente en el discurso de los integrantes del estrato bajo de la clase media.
A continuación las percepciones de un grupo de discusión integrado por profesores, pequeños empresarios, profesionales dependientes y empleados, de entre 25 y 35 años.
–“Yo creo que hemos sido inducidos por problemas políticos, por eso que ha aumentado la discriminación. Cada vez se habla más de collas y cambas.
–Hay más discriminación. Si no hubiera mucho eso, se estaría bien en este país.
–Pero siempre ha habido.
–Moderador: ¿Cómo es que por los políticos hay más discriminación?
–Respondiéndole a la pregunta, pienso yo que esto se ha originado porque un indígena es nuestro Presidente actualmente. Pienso que ese es el punto donde nacen los problemas discriminatorios, tanto de collas/cambas y cambas/collas.
–No, viene de más antes. Yo cuando iba a La Paz ya había eso.
–Pero eso era un costumbrismo que había… antes de que Evo sea Presidente. Eso de colla, camba. Yo lo veo eso como costumbrista.”
En los discursos transcritos la discriminación figura como el resultado de diversos elementos que concurren, se enlazan y determinan oposiciones regionales, sin lograr sin embargo un consenso respecto a los desencadenantes de la discriminación. Por un lado,  están quienes asocian la agudización de los  comportamientos discriminatorios a la polarización política y por eso los consideran como circunstanciales. Por otro, está la corriente según la cual el uso de términos peyorativos asociados a identidades regionales está incorporado en las costumbres tradicionales. Esta segunda postura, que concibe la discriminación como imbricada en la naturaleza boliviana,  por ser menos crítica, parece más dura de desarmar.

Exclusiones: discotecas y negocios

Para los cruceños, y en general para los habitantes entrevistados, la discriminación se hace visible en los espacios de encuentro colectivos, principalmente en los espacios de ocio. Es el caso de las discotecas y bares que tienen reglas de ingreso selectivas, en las que coinciden grupos de distintas características.
La piel -“en algún boliche a mis hermanos no los dejaban entrar porque eran morenitos” – y la indumentaria -“primero se fijan cómo te vestís,  no importa que les mostrés la plata” – son frecuentemente nombrados como dos (sin)razones de discriminación; aunque la afirmación acerca de que “la discriminación es de pobres, es de plata”, establece la fuerte asociación entre desigualdad material y simbólica.
Al respecto, el investigador Daniel Moreno señala que en Bolivia mientras mayores sean los bienes materiales de una persona es menor la probabilidad de que se sienta víctima de la discriminación, pero como advierten las anteriores declaraciones, la discriminación es todavía un problema multidimensional. Pero ¿De qué manera la discriminación se constituye en barrera a la movilidad?
-“Todingos nosotros tenemos culpa de eso, porque cuando conocés a alguien que tiene plata uno le habla bonito.
-Sí, cuando va a mi trabajo una persona de Yapacaní, por decir, y pide ‘Necesito unas 300 prendas’ doy instrucciones para que lo atienda la secretaria. Pero cuando llega una persona en su movilidad y me pide sólo 12 prendas, yo lo atiendo. Creo que uno lo hace mal.”
El espacio de las relaciones comerciales es,  como indica el relato anterior, otro campo en el que opera la discriminación.

Migración y educación, claves del modelo productivo

Las migraciones externas e internas se conjuncionaron de forma virtuosa en el campo productivo -primero en el desarrollo de la caña de azúcar, el maíz, el arroz, y luego el algodón, la soya, el girasol, el frejol- y con ello se creó una nueva generación de bolivianos que, gracias al esfuerzo de sus padres en el campo de la producción agrícola, tuvo acceso a la educación.
El éxito del modelo económico de Santa Cruz se debe en gran parte a las migraciones que ha recibido la región. Eso ha servido dentro del sector productivo para que exista una integración, para el desarrollo de diversos productos. Porque, si no hubiera habido un éxito en la forma de desarrollar la agricultura como ha ocurrido, de llegar a ser empresario, de tomarle cariño a la tierra que están trabajando, esa tierra que con el tiempo los vuelve empresarios y económicamente fuertes y socialmente integrados con información, con educación, con salud, Santa Cruz no hubiera salido adelante.
Si hay algo qué reconocer, es que los migrantes del interior tuvieron el cuidado de hacer estudiar a sus hijos, y con el estudio y la formación académica se integraron a la sociedad cruceña, llegando a ser una sola masa social dentro del desarrollo del sector agrícola.
Ese es el verdadero éxito del modelo económico cruceño. No se puede hablar del éxito de otra manera, es solamente con educación, que trae aparejada la salud, y esas dos puntas hacen que haya desarrollo, una buena capacidad de trabajo y una integración e inclusión social a través del esfuerzo propio.
Si bien es cierto que los migrantes que llegaron del Occidente vinieron con muchas ganas de trabajar, siendo que no podían hacerlo en su lugar de origen, tuvieron el cuidado de que sus hijos accedan a una formación académica.
Con esta formación les fue fácil asimilar las tecnologías que vinieron de afuera y desarrollarse en forma conjunta con los lugareños y los migrantes del exterior.
Con formación académica, juventud, capacidad de trabajo y a la vez una competencia sana con las nuevas tecnologías, nadie perdió su identidad y se consumó una integración de conocimientos, esfuerzos y capacidades. Así fue como se hizo la exitosa Santa Cruz productiva.

–Ernesto Antelo, Presidente de la Asociación de Productores Cañeros, “Comercio Exterior”-IBCE

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