LAS IRONÍAS DEL CAMBIO

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Publicado en fecha abril 18, 2012

La desestabilización por dentro, sus protagonistas, sus secuelas.

“El mar nos pertenece por derecho, recuperarlo es un deber”, reza el lema de unas Fuerzas Armadas, al parecer multiuso, si se tiene en cuenta que se dedicarán, asimismo, a la construcción de carreteras mediante un Comando especializado del Ejército; a la seguridad ciudadana mientras la Policía se reorganiza, y hasta a la industria estratégica, según el anuncio de que  la Armada está lista para transportar hierro de exportación, no obstante la admisión oficial del fracaso militar en la batalla contra el contrabando en general y el de combustibles en particular, tan campante aún entrado el segundo año del reimpulsado gobierno populista reelegido el 2009.
La paradoja no está tanto en la consigna oceánica como tarea y misión de Estado, frente a ocupaciones más domésticas, sino en la variedad de tareas asignadas a los militares, incluido su reciente desplazamiento a un territorio conflictivo como es la selva del Isiboro-Sécure, denunciado por grupos indígenas que rechazan la construcción de una carretera  irrumpiendo en el parque nacional y territorio indígena, mientras los uniformados se reservan su opinión ante la idea de recordar el tradicional Día del Mar en el lago Titicaca.
La ironía no está tampoco en que los contrabandistas, bien enraizados en las carreteras del eje central y mejor equipados en los pueblos y pasos fronterizos, utilicen un camión distribuidor de leche para internar fardos de ropa usada; o de que se produzca un descarrilamiento por la presunta acción de campesinos urgidos de extraer las rieles para forjar sus arados; sino en el ingenio al que apela significativa parte de la población para lograr su cuota parte, ilegal o no, del nuevo Estado.
Al margen de estructuras socioeconómicas y superestructuras ideológicas, pero siendo parte de ellas al integrar la vida cotidiana sin llegar a ser el botón de muestra o la golondrina que no hace verano, en el naciente otoño que partió este 21 de marzo las anécdotas suman y siguen.
La fuga del sicario Magalhaes, facilitada por las negligencias del sistema penitenciario era tal hasta que el ministro desmintió a su viceministro sobre la eventual recaptura del delincuente, dando pie a la posibilidad (“piensa mal y acertarás” repetía Teresa Gisbert en sus andanzas por los museos) de que una vez reaprehendido el susodicho se dio nuevamente a la fuga o se lo permitieron –“no pasa hasta que pasa”, diría la famosa teoría de la incertidumbre del físico cuántico Werner Heisenberg (+1976), esbozada alguna vez por el Vicepresidente en una esporádica visita a la Asociación de Periodistas para disertar sobre la objetividad “evaporada” y la verdad relativa  –o sus distintas formas, recordando que no es única y/o absoluta  sino que se acumula y construye en el tiempo.
Coplas carnavaleras aparte y la inveterada “incontinencia verbal” remarcada por El País de España, el helipuerto en la casona aledaña a Palacio, los helicópteros chinos (cuántos, cómo y a cuánto), el ingenio azucarero a desarrollar con capitales amarillos, con boleta de garantía en ciernes y sin carretera (la modernidad del asfalto La Paz y Beni sólo llegó a unos cuantos kilómetros del tramo Quiquibey-Yucumo, devastado hace más de 15 años), dan la impresión de ser una serie, entre muchos, de temas distraccionistas para el cacareo opositor, en tanto se ajustan las tuercas para el electoral año 2014, cuando maduren las uvas y lleguen los helicópteros, comience a producir el ingenio, aunque sea de manera experimental, o estén listas, por fin, las primeras toneladas de carbonato de litio, que coadyuvarán a seducir electores si se concretan los empeños industrializadores del régimen, autodeclarado carente de recursos humanos para administrar presupuestos inimaginables hace seis años. Ni pensar en las insuficiencias de gestión.
Lo peor no acaba con los discapacitados enfrentándose a curtidos policías antimotines, blindados con cascos y escudos, asestando choques eléctricos a inválidos exasperados y sus parientes supuestamente infiltrados, en una gresca que terminó ganando el oficialismo con la capitulación de los marchistas especiales.
O las insólitas citaciones judiciales para que los “secuestradores” del canciller, que dijo no haber sido secuestrado, atraviesen nuevamente cientos de kilómetros para declarar en la sede de gobierno por un caso que el gobierno se niega a perder, y mostrando habilidades de prestidigitación muestra de pronto el recurso de la consulta paradojalmente  “previa” en el fondo extemporánea: el sabotaje a una novena marcha indígena rumbo a La Paz; paralelas todas estas  jugarretas a las angustias de la oposición por las nuevas migas entre el Estado Plurinacional y su homólogo estadounidense, pese a que el mandatario amenace con el cierre de la Embajada a menos de 20 días del acuerdo-reinicio de relaciones tormentosas, suscrito a fines de febrero.
Una cadena de muchos, quizá demasiados eslabones: distraccionismo  y columnas de humo para esconder las debilidades internas reavivando el caso de los separatistas de “La Torre”-Equipetrol con la secretaria Jeimmy Delboy, enviada a Palmasola, combinados o coincidentes en el tiempo con contrariedades  e incidencias tan diversas como la coca asesorando al alto magistrado elegido en los recientes comicios de plancha masista para el control del poder judicial, la oda a la papalisa con las respectivas aclaraciones de por medio o la factura por la fiesta petrolera del ALBA cuyo pago fue atribuido a Repsol y la angustia de las madres ante el temor de que los reclutas se expongan al fuego a discreción de los delincuentes.

PALACIO CHICO,
INFIERNO GRANDE
Las anécdotas dan paso sin embargo a problemas de magnitud como los conflictos entre Colcapirhua y Quillacollo entre otros de decenas gestionados por alcaldes y concejales masistas en una Cochabamba que retoma su actitud opositora y donde las habilidades del gobernador están hace tiempo puestas en duda para controlar el retorno cuasi predominante de la oposición sobre todo en la clase media urbana.
Ni qué decir de los riesgos de enfrentamiento que devastan las relaciones entre otros municipios y comunidades rurales que argumentan, en el caso de Coroma-Quillacas: el presidente ha dicho que resolvamos nuestros conflictos entre nosotros, a nivel de municipios o departamental; “y así estamos haciendo, estamos resolviendo”, enfatizan después de liarse en la trifulca que deja  25 heridos y toma de rehenes. Eso en el plano político-regional.
Lo más grave, al parecer, está en los hidrocarburos: “El gobierno ha descubierto que su principal enemigo energético no es la CIA. Se llama Petróleo y apellida Diesel” advierte,  y no del todo en broma, el analista Carlos Miranda en “Se acabó el carnaval”, a propósito de la importación de diesel y la inviabilidad de la conversión de líquidos en el país.
“Es increíble. Parece una pesadilla. En siete años se ha convertido una república energéticamente autosuficiente en un Estado Plurinacional que debe importar energéticos a pesar de haber gozado de la mejor coyuntura internacional de precios de exportación de materias primas que ha conocido el país toda su historia. Es una hazaña aunque no envidiable, muy difícil de repetir y nada recomendable”, concluye.
Y lo peor, hasta donde puede verse, está por venir: en pleno mes del mar, a ocho años del referéndum 2004 sobre el destino del gas natural, un senador oficialista plantea revisar la consigna “gas por mar” a fin de vender el energético a Chile, que lo necesita no sólo para el uso doméstico y su industrialización convencional –Chile sí se industrializa– sino para desarrollar con gas boliviano el litio del Salar de Atacama a partir del ducto que irá a Catamarca, en Argentina, que a su vez prevé el mismo gas para intensificar la explotación del litio en el Salar del Hombre Muerto mientras Bolivia sigue esperando sus primeras  toneladas de carbonato de litio o cloruro de potasio en un largo camino por recorrer todavía, pese al interés, literalmente, de casi todo el mundo.
En medio de los preparativos de las bodas preelectorales el Vice,  parlanchín en México respecto de acabar con la derecha tendiendo la carretera para partir a “los Tipnis”,  se da modos para lamentar eso que terminará calificando como una de las debilidades del régimen y el proceso: la incapacidad de generar un nuevo líder.
“…ésa es una de nuestras limitaciones. No hemos tenido la fuerza para construir liderazgo sustitutivo en estos años. Hoy por hoy  es el líder carismático, de una presencia en el país de manera extraordinaria y, lamentablemente, aún no tiene un sustituto que pueda hacer un recambio. Tenemos Evo por mucho tiempo”. De paso autodescartándose para bajar las tensiones. Total, el 2014 estará duro y hay tiempo para el 2019.
Para cerrar con broche de oro –al menos lo que queda de este marzo sin contar con la “sorpresa” del 23 y la parafernalia marítima–, el ejercicio de lavarse las manos como Poncio Pilatos lo inaugurara hace dos mil años y que ya fuera anticipado con el gasolinazo y el “Tipnis”: la culpa a los colaboradores:
“…si algún error o delito voy a cometer, si es un tema legal debe ser por culpa de mis abogados y abogadas, si hay un problema de los derechos humanos será por culpa de algún Ministro o Ministra … los temas económicos, en temas del Estado van a ser por algún compañero o compañera”.
Y más: “Si me juzgan, si me meten a la cárcel, iré contento; yo diré públicamente, por mis asesores jurídicos o económicos, por ellos estoy yendo a la cárcel pero no por robar, ni por mentir, ni por flojo, seguramente por no entender las normas y algunos abogados me hicieron meter la pata, pero jamás por meter la mano”.
Salvedades a distancia, de Quitacalzones, hasta antes del Carnaval sólo se conocía el río que cruza  Larecaja Tropical  por Conzata, rumbo a Apolo.
Pero tras la muerte de los hermanos Peñasco Layme en El Alto, a manos de cogoteros, algún policía resentido pudo haberle  endilgado  el apodo a unos de los presuntos asesinos, según la defensa de éstos poco después de las alusiones de los copleros oficialistas  a la lencería de las ministras.
“¿Qué dirán las hijas de esas autoridades?”, observa Harold Olmos en “El Deber”, aunque los tiempos están para otra cosa, porque ahora los corregidores rechazan la consulta y el oficialismo acelera las trabas a la IX marcha, en tanto se procede a la entrega de motores fuera de borda y promesa de viviendas en un retorno al viejo prebendalismo de los ’60 cuando el general Barrientos regalaba plata desde su helicóptero.
Al parecer, sólo lo que va en ese sentido urge. Lo mismo que las gestiones para insistir con la carretera donde originarios dicen no y demorar en caminos en que sí se necesita asfalto, como Coroico-Caranavi-Quiquibey o Yucumo-San Borja-San Ignacio. O simplemente Rurrenabaque-Cobija, con el ramal a Riberalta.
Lo que sí puede esperar son cosas como el resarcimiento a víctimas de la dictadura, en fin pasaron ya seis años de gobierno. O la protección a los buses que transitan por San Ignacio de Velasco. A la manera de Chico Buarque contra las dictaduras brasileñas de los 70, aquí no pasa nada y pasa: “Aquí en la tierra están jugando y gritan gol. Hay mucho baile, mucha fiesta y rock’n’roll. A veces llueve y otros días brilla el sol. Mas yo quiero decirte que la cosa aquí está negra”.

OPOSICIÓN SIN
PROPUESTA
“Durante los carnavales, después de carnavales, ¿los opositores de qué protestan? No protestan sobre los programas sociales, no protestan sobre programas y políticas estructurales, sino protestan porque hemos copleado (…) “el pueblo canta coplas y qué hacemos nosotros, nos sumamos a cantar coplas. ¿Acaso es novedad eso?, ¿Primera vez?”.
Presidente Morales.

ETNOBARRIENTISMO
EN ACCIÓN
“En los escasos seis años que tiene su gobierno, Evo Morales ha recorrido por un rol análogo al del Paz Estenssoro revolucionario, al del Siles contemporizador, al del mismo Paz capitulador y, ahora, cumple el de Barrientos: la liquidación del proceso por la vía de cancelar o revertir sus conquistas, desde el mando político del propio proceso y con la legitimación discursiva de su constante invocación”.
Alejandro Almaraz, disidente.

SOLTERÍOS
“No hay madres solteras, sino irresponsabilidad paterna. Y ése es un fenómeno gigantesco que el Presidente seguramente conoce muy bien… Las madres solteras no necesitan un bono, sino la existencia de guarderías; en universidades públicas, fuentes de trabajo y centros municipales. Prácticamente estamos hablando de que por cada cancha de fútbol, deberían hacerse 100 guarderías”. Ma. Galindo, Mujeres creando.

¿ADIÓS?
“Yo cumplí mi labor bolchevique, jacobina, de la línea dura espartana”. “Cumplí mi labor acompañando al Presidente, de lo cual me siento muy orgulloso hasta el 2014”.
Alvaro García Linera.

Cuaresma: Picardías sin nombres

El carnaval grande, semipúblico y semireservado, dada la magnitud de los excesos que Seguridad pudo disimular, comenzó ese viernes de ch’alla de oficinas, estatales o no, cuando el jolgorio de cada año se prolonga días, precedido por el jueves de comadres.
“Uno saliendo, unito”, advierten los guardaespaldas a quince metros del Palacio Consistorial del remoto país de ensueño, morenadas y bailecitos, al cabo de varias horas que comenzaron con las coplas en la Plaza, siguieron el Parlamento y recalaron en la Vice, quién sabe dónde acabará.
La líder de la cámara más alta tropieza en medio de los wachiturros o los caporales; la edecán rubia, casi miss, se permite licencias para evitar que las copas lleguen a los labios de su jefe, aquel que en otras celebraciones se limitaba a tomar fotografías manteniéndose sobrio, quién sabe porqué pero ahora ya va entonado. Peor todavía hoy que está  la prometida oficial, con su sonrisa amplia, traviesa como las ocurrencias que observa.
La presidenta de la otra cámara parece haberse escurrido, pero en medio del desmadre da la impresión, por la cabellera, de que la que se asemeja a la mandamás de la más alta, tropieza en la salsa mostrando lo que no se puede describir cuando un poco lejos del jefe de los servicios exteriores ordena, sonriendo: “el que no está duro no sale”, tal vez para acabar con los que sólo toman fotografías o videos.
Los funcionarios medios celebran a lo grande, las secretarias muestran sus secretos a medias pero siguen escondiendo los de siempre. Los agentes de seguridad sonríen, sabiendo del trabajo que los espera cuando llegue la hora del recojo.
Tres damas por delante y tres por detrás son inevitables a la hora de ubicar el rastro del  gobernador CocusDeliciusRicus. Las seis llevan, en el pecho alto y la espalda baja, estampada en la camiseta carnavalera,  la frase ”Corarico’s Angels”, luciéndola por las gradas, los pasillos, el salón principal, los altos de la biblioteca, los aledaños al ascensor.
“Uno saliendo”, se vuelve a escuchar, esta vez de forma imperativa, “Cierren los accesos”. El carnaval está apenas empezando. El que se haga pescar, como el Vice en la esquina de la avenida y la parroquia de Guadalupe, por seguir la curva sin tomar todo, menos previsiones, pagará los platos rotos. Eso sí: no estaba en oficina estatal ni en horario de trabajo, como los otros que no fueron destituidos. (Rolando Carvajal)

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