La sotana pesaba mucho

Publicado en Política

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Publicado en fecha julio 11, 2012

Los seguidores del exobispo Fernando Lugo creen que su indulgencia con los rivales políticos lo llevó al abismo

Fue el hombre que puso a Paraguay en el mapa en abril de 2008 cuando accedió a la presidencia con el 40% de los votos y puso fin a 61 años de gobierno del conservador Partido Colorado. Había sido obispo desde 1997 hasta que colgó los hábitos en 2005 para dedicarse a la política. Era de izquierdas, tenía 56 años y prometió implantar una reforma agraria integral que pusiera fin al monopolio de las tierras por parte de una oligarquía beneficiada por la dictadura militar de Alfredo Stroessner (1954-1989). El 76% de la población creía que las cosas iban a mejorar con él. Sin embargo, Paraguay solo volvió a salir en el mapa cada vez que Lugo reconocía la paternidad de algún hijo ilegítimo. El primero se conoció en 2009 y el segundo a principios de este mes. Ambos fueron concebidos cuando ejercía de obispo. Pero eso no perjudicó gran cosa a su carrera política.
La derecha le acusó de tolerar y fomentar las ocupaciones de tierra que practican con sus carpas los campesinos de la Liga Nacional de Carperos. Los escarceos solían saldarse sin muertes. Hasta que, el pasado 15 de junio en una ocupación en el norte del país, murieron seis policías y once campesinos. La oposición puso entonces su dedo acusador sobre el presidente. Lugo destituyó al ministro de Interior y colocó en su lugar a otro del Partido Colorado. Pero eso solo sirvió para enardecer aún más los ánimos de los liberales con los que gobernaba en coalición. Se unieron conservadores y liberales y fueron a por él. Con el gesto de intentar hasta última hora congraciarse con unos y con otros, quedaba retratada su manera conciliadora de entender la política. “Dio demasiada libertad a sus ministros”, indicaba ayer Óscar Rodríguez, economista y profesor en la Universidad Católica de Asunción. “Incluso dentro de su formación, el Frente de Guazú, hay gente con visiones muy distinta ante problemas muy concretos”.
Lugo gobernaba con los aliados del partido liberal pero también fue otorgando ministerios al Partido Colorado. En el ministerio de Agricultura estaba dominado por políticas neoliberales y el del Medio Ambiente controlado por la izquierda radical. “Le fue difícil sacarse la sotana”, comentaba ayer un miembro del Frente Guazú. “Veía con mucha bondad a todos los rivales, como si fueran feligreses. Apelaba a la bondad de la persona sin tener en cuenta que mucha de esas personas tienen intereses económicos muy grandes y poderosos”.
Transcurrieron más de cuatro años y Lugo nunca pudo poner en práctica sus ideales de la redistribución de la tierra. Sus seguidores estiman que los enemigos de Lugo eran demasiados poderosos: el sistema judicial, la cámara de Diputados y los grandes medios de comunicación sirven a los intereses de una pequeña oligarquía, según los partidarios de Lugo.
“Con la ocupación que dio lugar a la matanza quedó en evidencia la manipulación informativa”, indica el funcionario Bernabé Pencuyo, de 60 años. Los Carperos habían ocupados unas tierras que pertenecían al Estado y fueron entregadas durante la dictadura al terrateniente Abad Riquelme de forma ilegal y corrupta. Hay un tribunal que está dirimiendo aún a quién pertenecen esas tierras. Pero eso casi nunca se dice”.
La derecha promovió la destitución de Lugo. Pero sus intereses no se vieron muy amenazados por Lugo. “Los exportadores de soja en Paraguay solo pagan un 3% de impuestos, mientras que en Argentina pagan más del 30%, sostiene Rodríguez. “No pudo hacer gran cosa por la reforma agraria, pero consiguió implantar un sistema de salud que permitió a la mayor parte de la población obtener medicina de forma gratuita. También concedió subsidios para más de 20.000 familias que viven en la extrema pobreza y llevó el desayuno y el almuerzo gratuito a las escuelas públicas”, añade Óscar Rodríguez.
“Lugo no pudo hacer demasiados cambios”, reconoce el sociólogo José Carlos Rodríguez, colaborador del Gobierno, “pero trajo una cultura política distinta a la que se vio siempre en este país. Y la derecha nunca se lo perdonó”.

Campos Morombí es del Estado, según senadora

A través de un informe, la senadora liberal Zulma Gómez, explica que las tierras de Campos Morombí, ubicadas en Curuguaty, no pertenecen al exsenador Blas N. Riquelme, sino que son del Estado paraguayo.

5 de Julio de 2012

Durante la sesión ordinaria de este jueves, la senadora Gómez presentó datos registrales sobre la Finca Nº 53, conocida como Campos Morombí, ubicada en el distrito de Curuguaty, departamento de Canindeyú, donde el pasado 15 de junio se registró un enfrentamiento armado que dejó como saldo 17 personas muertas y varios heridos.
Según el informe que presentó la legisladora, el documento original, que data del año 1986, incluye el título de la Finca 30, perteneciente a la Industrial Paraguaya SA.
El documento fue elaborado por el jefe de Mapas de la Dirección de Impuesto Inmobiliario, Óscar Boltes, en el cual informa que debe realizarse la rectificación de Superficie del Padrón N° 61, Finca N° 30, propiedad de la Industrial Paraguaya SA que fue inscrita a nombre del Estado Paraguayo.
En el mismo informe, según explicó la senadora, obran copias del título de propiedad de la Industrial Paraguaya SA que data del año 1953 y en una de las notas cruzadas sobre el mismo expresa textualmente: “Nota: donada una superficie de 1.999 hectáreas 9.975 metros al Ministerio de Defensa Nacional, Finca N° 53 folio 1 y siguientes de Curuguaty. Año 1968. Conste”.
El documento presentado por la senadora relata que el 31 de mayo de 1966, la Industrial Paraguaya SA por nota firmada por su presidente dona al Estado Paraguayo, gratuitamente, una parte de su propiedad. Lo donado es la tierra de Morombí.
Explica además que el 6 septiembre 1967, por Decreto 29366, se aceptó la donación de las tierras de Morombí para asiento de la V Región Militar, firmado por el entonces presidente Alfredo Stroessner.
En 1968 se inscribieron dichas tierras a nombre del Ministerio de Defensa Nacional con el número de Finca 53 folio 1 y siguientes, en Curuguaty.
Posteriormente, en 1999, por Ley Nº 1477, se declara de interés social y se transfiere al IBR la Finca 53, folio 1 y siguiente, firmado por el senador Juan Carlos Galaverna, presidente del Congreso Nacional en Ejercicio de la Presidencia de la Republica.
En el año 2004, por Decreto Nº 3532, firmado por Nicanor Duarte Frutos, se declara de interés y se destina para la reforma agraria una fracción de terreno con una superficie de 2000 hectárea ubicada en el departamento de Canindeyú, distrito de Curuguaty, lugar denominado Yvyrá Pytá.
Pero en el año 2005 por sentencia Nº 97 firmado por el Juez Carlos Goiburú, se otorga a Blas N. Riquelme la misma propiedad, como Finca Nº 30 por juicio de Usucapión.
En el informe, la senadora expresa las tierras en cuestión, no corresponderían a la Finca Nº 30 ni Finca Nº 9 y todo hace presumir que en años anteriores hubo conocimiento de la existencia y la inscripción de la donación de las tierras en cuestión al Estado y la denominación de las mismas como Finca N° 53; ya que el propio Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 1477 del 17 de setiembre de 1999 transfiriéndolas al IBR y declarándolas de interés social.
Por negligencia, impericia o mala fe, las tierras de Morombí se consideraron como Finca N° 30 o Finca Nº 9, cuando en realidad se trataba de la Finca N° 53, según todos los datos recabados hasta el momento.
Gómez señaló que el informe será remitido a la Presidencia de la República, al Presidente del Congreso Nacional, al Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) y a la Procuraduría General de la República.
fuente: http://www.abc.com.py/nacionales/campos-morombi-es-del-estado-segun-senadora-422743.html

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