Revilla despierta, Evo quiere re-enamorar a La Paz

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Publicado en fecha agosto 22, 2012

Ni el teleférico ni el LP-Bus solucionarán el drama del transporte masivo. Una supercarretera troncal Zona Sur-El Alto costaría menos que los 234 millones de dólares programados y servirían más y mejor que los buses articulados y las vías mejoradas.

Entretenido con obras diversas pero menores al crucial Sistema de Transporte Masivo que exige desde años La Paz, el alcalde Luis Revilla reaccionó en las últimas semanas con la urgente mejora de vías para su proyecto LP-Bus, tras ser sorprendido la mañana del 11 de julio, casi en sábanas, por el millonario teleférico del Presidente.
Ninguno, sin embargo, según admiten ambos, dará una solución efectiva al drama, los riesgos y los graves perjuicios del tráfico vehicular de la sede de gobierno.
El oficialista, con evidentes ribetes de campaña hacia el 2014, no oculta la intención presidencial de reconquistar la simpatía que La Paz le tuvo hasta la reelección de Evo Morales en diciembre del 2009, y que meses después se tornó en abierta animadversión, ampliamente demostrada en las elecciones de mayo del 2010, las dos marchas indígenas y los comicios judiciales, entre otros eventos políticos.
Por lo demás el teleférico gubernamental alcanzará a transportar 3.000 personas por hora a capacidad plena en cada una de sus tres estaciones, sumando 9.000, dicen sus apologistas que refieren un tope de 60.000, aunque el tráfico entre ambos municipios supera los 300.000 pasajeros diarios (350.000 según el equipo del alcalde), refiere Carlos Ramírez, el arquitecto masista que preside la comisión de Planificación y Gestión Territorial de Concejo paceño.
Pero las cifras son al parecer mayores: el Oficial Asesor, Gustavo Bejarano, uno de los colaboradores más estrechos del alcalde Revilla, y él mismo, recordaron que un estudio de demanda al 2011 registraba 1,7 millón de viajes por día entre villas, laderas, centro y los realizados a El Alto.
El LP-Bus, que por su parte afronta de entrada la oposición de los empresarios del transporte público – dueños de unas 13.500 unidades que monopolizan el negocio, convertidos en un enorme pulpo de general maltrato a los pasajeros y la normativa de tránsito–, ha comenzado a dar sus primeros pasos con la licitación de 61 buses especiales de 165 mil dólares cada uno, en un proyecto para el 2013 que sobrepasará los 10 millones de dólares asignados inicialmente y que prevé la incorporación de similar cantidad de otros buses articulados transitando por una troncal mejorada y ramales pero igualmente atestada de vehículos.
Ninguno de ambos proyectos tiene en cuenta, tampoco, la necesidad de una moderna vía de cuatro carriles al menos, que atraviese de punta a punta la ciudad, desde el borde de Chasquipampa, en la zona sur, hasta la Ceja de El Alto, en tramos aéreos incluso sobre pilotes en algunos segmentos por el curso del río Choqueyapu y el casco viejo, para enlazar con la autopista que une ambos municipios.
El trayecto, de 20 km, costaría máximo, según observadores especializados, el doble del promedio por km lineal que significa la polémica carretera al TIPNIS u otro proyecto vial como la doble vía Oruro – La Paz (208 km por 245 millones, promedio  1.1 millón), de manera que a un costo de hasta tres millones por km, sumaría una inversión de 60 millones de dólares, un cuarto del proyecto evista y un quinto del presupuesto anual de la ciudad, que bordea los 230 millones de dólares (75% para inversión).
Eso sin descartar el sueño de un metro elevado, como los de Santiago o Caracas en algunos tramos, o más modestamente el replanteo de la vieja idea de un tren aéreo, como admite el director de Gobernabilidad de la alcaldía paceña, Pedro Susz.

TELEFÉRICO ELECTORAL
Aliado con los empresarios del transporte paceño urbano, que más oportunistas que nunca juegan a seguir pescando en río revuelto con sus destartalados e incómodos pero rentables colectivos, minibuses, micros y trufis (costo del minibús Bs 2.30 por 1.7 millón de pasajes: 561 mil dólares diarios estimados), el gobierno del presidente Morales  apuesta al menos 1.000 millones de dólares en ocho megaobras departamentales, según cálculos independientes, para reconquistar el bastión paceño urbano, perdido el 2010.  Adicionalmente el gobierno prometió a los choferes un crédito chino de 100 millones de dólares para la compra de 2.000 vehículos, a fin de asegurarse la lealtad de estos empresarios sindicalizados contra el gobierno municipal paceño que se encuentra desde hace doce años en manos del Movimiento Sin Miedo del ex alcalde Juan del Granado, con lo que la oferta electoral con otras obras sobrepasará los 1.100 millones de dólares.
Expuestas las cifras oficiales, el costo del teleférico electoral supone la obra más cara por kilómetro lineal del país: 6.5 millones, superiores a cualquier carretera o proyecto de transporte intentados no sólo en todo el territorio nacional, sino en la gran ciudad que alberga una sede de gobierno extensamente conurbada con el municipio de El Alto, a tal punto que se entremezclan como dos hermanos siameses, sumando ambos un conglomerado de 1.8 millón de habitantes.
La carretera Chimoré-Yapacaní, tramo central de la ruta Cochabamba-Santa Cruz, denominada la “autopista de la coca-cocaína”, cuando se inauguró en 1989, tuvo un costo promedio de un millón de dólares/km.
Casi un cuarto de siglo después, en la etapa del Estado Plurinacional, la polémica carretera al TIPNIS, de 306 km, partiendo el núcleo del parque nacional y territorio indígena de la cuenca Isiboro-Sécure, supondrá una erogación de 415 millones, a un promedio de 1.3 millón por km.
Calculando en reserva el impacto electoral de re – enamorar una ciudad que en los últimos años, tras las desviaciones del régimen, le demostró su clara impugnación contra el estilo de gobierno autoritario –no obstante haberlo acompañado el 2009, como muchas otras, en su re-elección con el 64%, Morales mostró el as bajo la manga antes del último aniversario cívico paceño.
El Presidente optó por no recurrir para su proyecto al presupuesto de la Gobernación de La Paz o al de ambas alcaldías, prefiriendo un crédito del Banco Central de Bolivia al Tesoro estatal.
“Quien va a repagar ese crédito, no es la Gobernación ni los municipios sino el TGE, y hay que dejar claro que esos recursos no saldrán de las reservas internacionales”, dijo el ministro de Economía, Luis Arce en el parlamento, cuya mayoría masista entre gallos y medianoche aprobó la respectiva ley solicitada por el mandatario.
Contará con un total de 427 cabinas en sus tres tramos para transportar a un promedio de 12 a 20 personas por cabina, es decir 100 mil personas por día, estimó, entusiasta, la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales. El pasaje será igual o menor al de un minibús y no supondrá competencia a los choferes sindicalizados puesto que “transporte por cable”  es de parada a parada y el actual es por tramos o por esquinas.
La obra será adjudicada –según los privilegios gubernamentales criticados por el factor intransparencia, fuente de prebendalismo y corrupción–, en forma directa al consorcio suizo-austriaco Doppelmayr y será bajo la modalidad de “contratación llave en mano”, a firmarse en agosto, quedando pendiente hasta diciembre el diseño final.
Se prefirió no licitar el proyecto e invitar directamente a la Dopplemayr porque no hay muchas empresas que se dediquen al diseño, construcción e instalación de teleféricos, arguyó el ministro Vladimir Sánchez, aduciendo que en el mercado no se pueden encontrar precios referenciales y unitarios para escoger, además que por la vía directa se ahorrará 350 mil dólares y reducirá el tiempo de los procesos.

OBJECIONES
Pese a que el  gobierno  asegura que el teleférico cubrirá entre el 15 y un 20% del total de pasajeros que se movilizan cada día entre La Paz y El Alto, la alcaldía paceña replicó que cubrirá la demanda del 7% de los viajes que se realizan.
La cifra inédita de 234 millones de dólares previstos para el Teleférico presidencial debería incluir el mismo LP-Bus articulado al proyecto del Presidente, dijo el alcalde Revilla.
Por la escasa información que hay sobre el proyecto, el costo de la tarifa no considerará la recuperación de la inversión en la construcción, afirmó el experto Freddy Koch, quedando pendiente si la  recaudación por el pago de los pasajes cubrirá la administración y sobre todo el mantenimiento del sistema, considerado altamente caro vistas las consecuencias de la eventual caída de una sola canastilla con una docena de personas sobre uno de los barrios de la ciudad.
“Ésa es la ecuación que falta cerrar. ¿Cuánto realmente se cobrará al pasajero, de manera que los costos cubran la tarifa? Ése es el reto, porque considerando el contexto paceño los sectores pedirán un precio mínimo”, recordó Koch poniendo, además, reparos a la administración estatal.
“Históricamente en Bolivia, el aparato público jamás fue un buen administrador de este tipo de servicios, no está claro… Normalmente se da en concesión a un privado, pero dudo que en este caso se proceda así, porque no es la política nacional y el reto es constituir una empresa nacional que administre el sistema y lo haga sostenible”. “¿Quiénes serán los socios? ¿serán los militares, los municipios? Aún no está claro”.

POR EL CABLE NEOLIBERAL
Curiosamente, el proyecto presidencial retomó la senda de los teleféricos planteados por el ex alcalde y ex canciller, Ronald MacLean y del fugado ex candidato presidencial Manfred Reyes Villa, quien lo concretó en Cochabamba con exitosos resultados, no para el transporte masivo sino para el turismo y el entretenimiento.
“El teleférico tiene más viabilidad, pero sólo alivianará en algo el problema del transporte; para avanzar en la solución se tiene que invertir más dinero en un servicio masivo y renovar mínimamente 5.000 vehículos grandes”, dijo al estatal Cambio el ejecutivo de la Confederación de Choferes, Franklin Durán.
Será un paliativo, servirá en un porcentaje, pero no en su totalidad, agregó. “El bus articulado será un problema más porque la alcaldía quiere agarrar una vía exclusiva para éste. Pasará por el centro, y si ahora estamos sólo con dos carriles en la avenida Mariscal Santa Cruz para los vehículos normales ¿qué sucederá cuando esté el bus articulado?  ¿Será que la alcaldía hará una vía aérea? No me explicó cómo piensa hacer el Alcalde, porque congestionará mucho más la ciudad de La Paz.

Evo anunció 8 megaproyectos paceños; no entregó ninguno

En seis años de gestión, el gobierno del presidente Morales hizo al menos ocho anuncios de megaproyectos de desarrollo para el departamento de La Paz, publicitados sistemáticamente cada 16 de julio, aniversario paceño, pero ninguno fue entregado, señala el recuento del periodista José Luis Columba Fernández, de la Agencia Fides:

Además del teleférico, prometió la explotación petrolera en el norte de La Paz, un ingenio azucarero en San Buenaventura, el parque industrial de Kallutaca, el campo ferial Bajo Següencoma (parcialmente derrumbado hace pocos días), carreteras al norte amazónico y la doble vía La Paz-Oruro y al menos dos aeropuertos: uno en Apolo y otro en Copacabana.

El monto de las inversiones supera los 1.000 millones de dólares, financiados en parte por el Tesoro General del Estado (TGE) y créditos. Para el caso de la exploración hidrocarburífera en el bloque Lliquimuni, que involucra a las provincias Franz Tamayo, Sud Yungas, Larecaja y Caranavi   la venezolana PDVSA en asociación con YPFB no ha consolidado la inversión de 102 millones.

El ingenio azucarero data de los años 70. Lo último fue la creación de  la Empresa Azucarera San Buenaventura por  168 millones de dólares con la perspectiva de comenzar a producir azúcar el 2014.

El parque industrial en  Kallutaca de 63 millones de dólares, cerca de Laja, provincia Los Andes, y  el  campo ferial Bajo Següencoma, de 101 millones en la zona sur de la ciudad registran retrasos.
Más avances presenta la doble vía La Paz-Oruro, de  203 kilómetros  que se construye con una inversión de 257 millones, paralela al asfaltado de la ruta Unduavi-Chulumani, provincia Sud Yungas a cargo de La Empresa Constructora del Ejército sobre una vieja “ruta de la muerte”. También está en marcha, a seis años de gestión, la mejora de la vía Caranavi-Quiquibey hacia Yucumo y San Borja, Beni, y se anunció la construcción de la carretera  San Buenaventura – Ixiamas con un puente sobre el río Beni.

En julio pasado se  anunció la construcción de 212 kilómetros de carreteras paceñas  con una inversión de 213 millones de dólares, encontrándose en plena ejecución cerca de 357 km.

POSICIONES

TRES RAMALES: El proyecto presidencial prevé transportar hasta 9.000 pasajeros en “horas pico”, con un flujo de cabinas cada 11 segundos.
El primero de los tres ramales unirá la zona alteña 16 de Julio, que alberga una multitudinaria feria dominical, con el populoso sector del Cementerio General; se prolongará hasta la Escuela Naval, cerca de la actual terminal de buses (16 km)
El segundo partirá desde Ciudad Satélite hacia  Tembladerani, al sur del estadio del club Bolívar, y de allí hasta las inmediaciones de la Plaza España, en la zona de Sopocachi, con final cerca de la residencia presidencial en el barrio de San Jorge (11 km)
El tercero parte del anterior, en San Jorge, con una parada en Alto Obrajes, y otra en la calle 17 de Obrajes, con destino a la Florida, en el parque de “Las Cholas” (15 km)

CHOFERES: Si le damos una vuelta a la ciudad vemos que todavía necesita mucha inversión para el mantenimiento de las calles y avenidas.  Revilla puede decir cualquier cosa. Está desesperado porque con esta importación de vehículos nuevos, que renovará el parque automotor, su proyecto quedará prácticamente a un lado. Es muy difícil que pueda competir con los que conocemos el trabajo del transporte. Se olvida del pasado, de EMTA que crearon las alcaldías y que fracasó porque no hubo una adecuada administración. Franklin Durán, dirigente del sector.

La Asamblea Legislativa declarará  la necesidad y utilidad pública de expropiar  inmuebles para construir el teleférico. Una empresa pública se hará cargo de su administración y funcionamiento. La ley promulgada declara de interés del nivel central del Estado la construcción, implementación y administración del Sistema de Transporte por Cable (Teleférico) en las ciudades de La Paz y El Alto con crédito BCB, extraordinario y concesional de hasta 1.633 millones de bolivianos.

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